En los últimos días, la salud de Thiago Joel Franco empeoró gravemente, debió ser trasladado del centro médico FLENI, de Buenos Aires a Mar del Plata, y se encuentra nuevamente internado en la Clínica del niño. Rocío Dusek, madre del niño que fue atropellado por el ex piloto de TC, Eduardo "Lalo" Ramos, pidió que los marplatense recen por él.

"Esta semana volvimos de FLENI en Buenos Aires, los estudios de rutina cada vez nos dan menos esperanzas de evolución, porque siguen apareciendo secuelas; ahora el diagnóstico de una leucopenia nos preocupa, porque si sigue empeorando lo llevaría a necesitar un trasplante de médula que Thiago no podría resistir", explicó la madre del niño.

"Muchas otras cosas de su salud siguen empeorando", lamentó Rocío Dusek.

Rocío contó en un posteo del perfil de Facebook "Todos por Thiago", donde recibe mensajes de apoyo y cuenta sus novedades, que el niño "tuvo 3 crisis convulsivas seguidas que lo dejaron agotado y desorientado, con diarrea y mareos, por lo que requirió cuidados médicos que ahora incluyen el control de sus glóbulos blancos por la leucopenia que tiene".

"Los médicos me dicen, mamá, disfrutá cada momento", dijo la madre de Thiago Joel Franco.

"Les pedimos que nos acompañen con su apoyo, que le tomen la mano muy fuerte a nuestro guerrero, porque mientras Lalo Ramos arruinó la vida de mi pequeño, y encima la justicia lo premió por eso; mi hija, mi hijo y yo seguimos recorriendo hospitales, oficinas burocráticas, caminando por una cornisa internación tras internación, sin saber qué pasará mañana", expresó la mujer.

Por último, destacó que "pidan por Thiago, porque hoy nuestra esperanza se encuentra ahí".

Thiago tenía 5 años cuando Ramos chocó el auto en el que viajaba con su familia en el kilómetro 19 de la ruta 226, cerca de Sierra de los Padres. Sufrió una triple fractura de cráneo por la violencia del impacto y como consecuencia padece hemiplejía, síndrome postconcusional, epilepsia y síndromes epilépticos sintomáticos relacionados con localizaciones, inestabilidad emocional, ansiedad, falta de concentración, crisis de furia e irritación. Tampoco reconoce rostros.

Ramos fue condenado en junio de 2017 a 2 años y 6 meses de prisión en suspenso, y 4 años de inhabilitación para conducir. Esa pena venció en abril de 2018 y en enero del año pasado la Justicia de Ejecución Penal la dio por cumplida oficialmente.

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