En su duelo contra la inflación los salarios registraron una caída de casi un 20% según una medición que toma como referencia los cambios de ambas variables entre abril último y mismo mes del año anterior.

El informe oficial da cuenta que en promedio los haberes totales crecieron durante esos doce meses un 36,7% mientras la inflación dentro de los mismos cortes llegó al 55,8%, una de las más altas de los últimos tiempos. La caída exacta en los bolsillos, según estos registros, es de 19,1%.

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) toma estas mediciones como referencia y advierte que la tendencia a la caída del salario real se mantiene, también por una demora en la renegociación de acuerdos paritarios.

Desde el organismo consideran que algún indicador positivo debería aparecer en próximos meses, cuando dirigentes gremiales y empresarios avancen en la discusión de sueldos para el año en curso. En algunos casos esos acuerdos deberán contemplar sumas retroactivas y algunas que de carácter no remunerativo que apuntan a la recomposición del ingreso del trabajador.

Esa expectativa de moderado optimismo también está sustentada en el comportamiento de la economía, que durante los últimos meses marcó una muy leve pero constante baja de la inflación. El gobierno cree que esa curva descendente en el movimiento de precios llegó para quedarse y favorecería el fortalecimiento de los salarios.

En el mismo informe se plantea que una mejora de los ingresos de los trabajadores se vería reflejada en un mayor consumo y por ende una mayor demanda en los mercados. Pero también admite que tendrá su impacto en la patronal, que en este contexto no tiene condiciones para afrontar mayores costos.

Comentá y expresate