Siete jóvenes fusilados en dos meses. Ese es el saldo que dejó hasta el momento una guerra narco cruenta en estado embrionaria que está azotando a la localidad de Esteban Echeverría y que ni la Policía ni la Justicia logran detener. Primero fueron cuatro personas fusiladas en una pensión en el mes de junio y ayer se encontraron otras tres acribilladas en un descampado.

Todavía resuenan en la cabeza de los vecinos de la zona los estruendos que dejaron los 30 balazos que el 23 de junio pasado terminaron con la vida de un hombre llamado Nahuel Cisneros de 20 años, su novia Daniel Figueroa (22) y sus dos hermanas Evelin (26) y una de 16. Fueron masacrados en una pensión del barrio 9 de abril. La justicia no tardó en identificar el hecho como un crimen narco.

"Gato, vos sos transa. Esto me lo vas a pagar", fue lo que escucharon los vecinos del lugar donde se produjeron las muertes segundos antes de las detonaciones.

Según lo recolectado por los investigadores, el objetivo de los sicarios era Nahuel, a quien apodaban "Francis". Estaba inmerso en el mundo del narcomenudeo y vendía droga a personas del barrio.

Por este caso todavía se busca a los autores materiales a pesar de que los sicarios fueron tomados por cámaras de seguridad cuando escapaban de la escena del crimen por la ruta 4 en un Chevrolet Corsa color negro.

Apenas dos meses y siete días después de ese hecho, en la mañana de ayer una mujer que caminaba por un descampado ubicado en Lavalle al 5000 encontró tendidos en el pasto los cadáveres de tres hombres. Cuando la policía llegó al lugar constato que habían recibidos varios balazos y llevaban muertos, al menos, 8 horas. Nuevamente desde la justicia reconocieron el "sello narco".

Dos de los fallecidos, de origen paraguayo, era hermanos: Osmar Benítez Palacios de 18 años y P. A. P. de 16. El tercer cadáver corresponde a otro menor, también de 16 años, que sería un amigo de ellos de nombre M. A. D.

Una tía de los hermanos declaró ante la policía y aportó datos importantes. Primero ayudó a la identificación de los cuerpos y luego señaló que los tres estaban metidos en el mundo del narcotráfico además de ser consumidores.

La causa quedó a cargo de la fiscal María Paula Segade Sánchez que por estas horas aguarda los resultados definitivos de las pericias que realizaron durante todo el día en la zona del hallazgo la división especial de la Policía Científica de la ciudad de La Plata.

En el lugar se hallaron un vaina calibre 9mm y debajo de uno de los cadáveres un arma semiautomática sin cargador. Estudios preliminares que se le realizaron a los cuerpos señalaron que si bien las muertes fueron provocadas por armas de fuego los cuerpos presentaban distintos tipos de cortes.

La policía de la Provincia de Buenos Aires trabaja por estas horas para detener a los autores de las muertes. Fuentes con acceso a la investigación le aseguraron a Infobae que hay al menos una persona identificada y su detención sería inminente.

Si bien es apresurado conectar ambas masacres, desde el departamento judicial de Lomas de Zamora no descartan esa hipótesis y están trabajando para recolectar información que pueda determinar si existe un vínculo entre ambos casos.

¿Por qué Esteban Echeverría?

Según especialistas en narcotráfico como Laura Etcharren, la ubicación geográfica del municipio de Esteban Echeverría es la clave: "Tiene la particularidad de limitar con La Matanza y Lomas de Zamora que son los dos municipios con el PBI narco más alto del Conurbano. Es donde la matriz subterránea del narcotráfico tiene sus líneas más duras"

Las disputas entre las bandas pueden tener diferentes razones: "Muchas veces son por control territorial, otras porque una banda usurpó un negoció en el que se manejaba otro grupo. Además cuando se desarticulan bandas quedan espacios vacíos que quieren ser ocupados por otros y eso genera muertos", agregó Etcharren.

Infobae

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