Por la crisis económica, cerca del 20% de los comercios de Mar del Plata cerraron en lo que va del año. La baja del consumo, el aumento de precios y las subas en alquileres y tarifas constituyen un cóctel letal para los comerciantes, que se ven obligados a bajar las persianas.

“El comercio está atravesando una situación crítica, de la mano de la situación económica, financiera y social del país. Hay una tendencia que ha tenido un inicio con el impacto formidable que tuvo la tremenda devaluación que se efectuó hace dos meses”, le dijo a Ahora Mar del Plata Raúl Lamacchia, presidente de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (Ucip). “A partir de ahí los precios se desbocaron, el mercado interno se anarquizó y, en consecuencia, la gente tuvo que ajustarse el cinturón. El mercado interno disminuyó el consumo fuertemente. Esto trajo la crisis en el comercio”, agregó.

Asimismo, Lamacchia lanzó números preocupantes. “En lo que va del año, cerraron entre un 10 y un 20% de los comercios de la ciudad. Es producto de esta situación y de una recesión evidente. Tenemos aumento de precios y baja de consumo, lo que representa una estanflación, que es lo peor que puede pasar”, indicó el titular de la Ucip. “Las tarifas y el valor de los alquileres también han influido en la disminución de la rentabilidad”, añadió.

-¿Desde cuándo se advierte esa notoria baja en las ventas?

-Desde abril que empezó a gestarse esto. Los precios relativos se han anarquizado, hoy no hay precios ciertos. Muchas veces el comerciante que tiene que marcar lo hace más o menos, o por si acaso, porque los costos cambian constantemente. Hoy vas a un comercio y capáz que no tiene lista de precios. Esto es porque no hay precios, hay mucho cambio y no hay estabilidad. Normalmente, los precios cambian cada 6 meses y ahora están cambiando diariamente… Si yo tuviera que poner este momento en una palabra, diría que es incertidumbre. En la incertidumbre la gente se cuida de consumir y al comercio los números cada vez le cierran menos. El Gobierno ya advirtió que ese iba a generar una recesión importante. Ese es el diagnóstico. Ahora hay que ver cómo sigue esto, ver quién puede aguantar y quién no. Esto no va a cambiar de un día para el otro.

-En este contexto, ¿hay gente que apuesta por abrir nuevos comercios?

-Siempre hay gente que se anima a apostar, porque las crisis siempre son oportunidades. Muchas veces, una crisis para uno es una desgracia porque tiene que cerrar, y para otro es una oportunidad porque encontró algo nuevo. Pero está claro que la característica de este momento no es la apertura de comercios.

-¿Cuáles son las expectativas para la temporada?

-Pensamos que la temporada puede ser buena, porque lo que significa un elemento negativo en el funcionamiento de los sectores productivos, por este impacto inflacionario, para los sectores exportadores y para los sectores turísticos se puede plantear una perspectiva positiva. Los que veraneaban en el exterior, en su mayoría no lo va a poder hacer, porque se han encarecido los precios. Y a nivel local, la Argentina es más barata que antes.

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