El municipio retiró de la vía pública más de 240 automóviles a los que considera abandonados en la vía pública por el tiempo de permanencia que llevan en un mismo lugar y porque sus últimos propietarios no respondieron a las intimaciones previa que se realizaron.

En todos los casos son trasladados al predio de Santa Paula, en las afueras de la ciudad, donde su destino no será otro que su compactación para convertirlos en chatarra.

Son los propios vecinos lo que, a través de la línea telefónica gratuita 147, realizan los llamados para advertir sobre estos vehículos que desde hace meses continúan estacionados en un mismo lugar, en varios de los casos en zonas de gran tránsito.

Personal de la Subsecretaría de Transporte y Tránsito, con grúas de la Subsecretaría de Seguridad, cumple con la remoción de estas unidades que en la mayoría de los casos se encuentran muy deterioradas.

Desde el propio municipio también destacaron que las intimaciones que se realizan como acción previa a la remoción dan buenos resultados. Al menos uno de cada tres notificados atiende el aviso y retira el vehículo de la vía pública.

Claudio Cambareri, subsecretario de Transporte y Tránsito, destacó que en casi todos los casos se trata de automotores que carecen de pedido de secuestro, por lo que se descarta que sean robados. “A veces no están en tan mal estado pero los dejan los propietarios a la espera de tener recursos para repararlos”, señaló.

En su mayoría los que fueron removidos y derivados a Santa Paula tienen evidencias de notorio deterioro. Corrosión, faltante de partes o directamente han sido blanco de incendios que los dejaron reducidos a su chasis. En ese proceso de abandono también son alcanzados por robos de autopartes o blanco de vandalismo.

El funcionario destacó que lo que se busca no es solo liberar espacios de la vía pública sino también eliminar elementos que “generan malestar a los vecinos y contribuyen a generar un contexto de suciedad y contaminación”.

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