Lo que pensaron como unas vacaciones de cinco días en Mar del Plata se tornó un infierno para una familia mendocina que llegó el 16 de marzo pasado a la Terminal del Mar del Plata y desde entonces no pueden regresar por las medidas de aislamiento dispuestas por el coronavirus.

Los cinco turistas llegaron a la ciudad para conocer a sus primos y conviven desde entonces con ellos en su casa, María, dueña de la casa del barrio Las Avenidas que ahora aloja a 13 personas, contó a Ahora Mar del Plata que "tuvieron muchos idas y vueltas con el gobierno de San Rafael y de Mar del Plata, pero no logran volver a su casa".

"Mi papá se vino a vivir a Mar del Plata cuando no había nacido y dejó familia en Mendoza, después entre otras cosas a nosotros nos abandonó, pero por redes sociales hace 5 años busqué a mis primos y desde entonces hablamos seguido. A principio de año me empezaron a preguntar muchas cosas de la ciudad y me dijeron que querían venir unos días en marzo, y les ofrecí mi casa porque eran pocos días", contó la mujer a este medio, quien calificó la situación como "desesperante".

La familia llegó el 16 de marzo a Mar del Plata, del 17 al 19 intentó cambiar su pasaje para regresar a Mendoza y el 20 cerraron la Terminal.

La madre de la familia es paciente trasplantada y tiene un hijo de 19 años con discapacidad, y otros dos chicos pequeños que "ya no entienden estar tan lejos de su casa".

"Nosotros somos creyentes y todos los días bendecimos los alimentos, algunas veces les tocó a los chicos chiquitos y se quebraron. Los chicos lloran y piden volver. Ya no sabemos cómo explicarles que no pueden", lamentó la mujer que junto a su marido desempeñan actividades exceptuadas por la cuarentena.

María consideró que "los alojamos a ellos -sin conocerlos previamente- y lo haríamos con cualquier otra persona, antes del estallido de la pandemia mi hijo trajo a un conocido que no tenía donde quedarse, pero ya pasó mucho tiempo. Tuvimos que pedir frazadas, de todo. Mis hijas están durmiendo en el piso porque somos 8 nosotros y en total 13".

Lorena, la prima segunda de María, es paciente trasplantada y no puede cumplir sus consultas médicas periódicas que le habilitan a comprar una medicación muy costosa. En Mar del Plata pudo conseguir algunos comprimidos pero ya se le están acabando.

Al enterarse de los permisos que emitió el gobierno nacional para la repatriación a los varados en territorio nacional, María se ilusionó pero su esperanza se perdió con el tiempo al averiguar que los permisos son limitados y que incluyen "sí o sí un auto". "Ellos no entran en mi auto, necesitamos conseguir dos autos que después se quedarían allá, nosotros pagamos lo que haya que pagar pero así no podemos ayudarlos", alertó.

En este lapso, también se enteraron que había otros 20 mendocinos varados y que algunas pudiendo retornar en un micro dispuesto por Turismo Mendoza que se llenó rápidamente aunque no habilitó más viajes.

Compañeros de trabajo de María y su marido juntaron plata para ayudar a la familia y hasta el momento llevan 25 mil pesos, pero no logran conseguir un micro habilitado y con las condiciones sanitarias sugeridas para que ellos puedan volver a continuar la cuarentena en su casa.

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