El último reporte del Monitor del Humor Social de D'Alessio IROL/Berensztein demuestra que el presidente Mauricio Macri encara la recta final hacia los comicios generales del 27 de octubre próximo con un mayor pesimismo social sobre el presente y el futuro económico, así como con el respaldo a la gestión de solo una de cada dos personas que lo votaron en 2015.

Según publicó Ámbito, el resultado de las elecciones primarias de agosto pasado y el cisma económico que sobrevino desde entonces, con una fuerte devaluación y cerca de diez puntos de inflación en dos meses, configuró un escenario en el que la oposición y el oficialismo operan un cambio de roles, al menos en el pensamiento de la opinión pública.

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"El monitor muestra que, si se confirma el resultado de las elecciones PASO, queda configurado en la Argentina un bloque opositor de relativa envergadura", señaló el analista Sergio Berensztein y remarcó que "un triunfo potencial del Frente de Todos no implica que la futura oposición carece de espacio y poder. Al contrario, queda con un conjunto de recursos en términos políticos, de opinión pública y de coaliciones en dónde hay sectores rurales y urbanos que se identifican con una postura antiperonista. Veremos cómo esto evoluciona pero puede dar cierto equilibrio en cuanto a presencia territorial y potenciales liderazgos".

Al respecto, remarcó que "los líderes oficialistas están pasando por un momento interesante porque lejos de experimentar un desgaste, se los ve con chances de poder representar a este espacio opositor con alguna posibilidad de encontrar ese piso de un 30% más de apoyo, que no es poco".

El periodista del diario económico Walter Brown indicó que ese piso no solo es el que avala la gestión del Gobierno sino que también es apenas dos puntos menor al que acompañó a Macri con su voto en las PASO (31,8%). Un núcleo que sostiene la imagen de los principales referentes oficialistas. En cambio, aumenta su pesimismo sobre el futuro, en el sentido contrario al de los votantes kirchneristas, que ya avizoran una victoria de Alberto Fernández y el recambio presidencial.

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En tanto, Eduardo D'Alessio indicó que "mejora el optimismo, especialmente de la oposición que mayoritariamente piensa que serán gobierno en el próximo período".

D'Alessio, quien destacó que la medición "es anterior a la concentración oficialista de la Plaza Belgrano y las elecciones de Mendoza" en las que se impuso el radicalismo, subrayó a la actualidad económica como un factor determinante en el humor social. "La inflación -principal punto vulnerable del Gobierno y principal preocupación de la argentinos desde hace mucho tiempo- lejos de disminuir, sigue en aumento durante el período preelectoral", recordó, al repasar uno de los temas que supera la grieta y desvela a nueve de cada diez encuestados, así como la incertidumbre la situación económica, que alcanza al 80%. Quizá por esa razón la imagen positiva de Macri no logre superar el 38% y la negativa se mantenga en el 57%, niveles en los que, punto más o punto mes, se mantienen desde hace más de un año. Mientras que la de Fernández, con el envión del resultado electoral, se establezca en 44% de positiva y 51% de negativa, un guarismo que Macri no registra desde el 20 de diciembre, cuando las decisiones económicas parecieron iniciar el derrotero que en 23 días puede raticar el cambio de roles del ocialismo y la oposición.

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