La mamá de Lucía Pérez declaró este martes ante los jueces del Tribunal N° 1 en el comienzo del juicio por la muerte de su hija, ocurrida en octubre de 2016. "Vengo a buscar justicia, una condena ejemplar: esto fue un femicidio, a Lucía la cosificaron y la mataron de la manera más cruel. No pudo defenderse", dijo Marta Montero.

Los tres acusados por el hecho son Matías Farías, Juan Pablo Offidani y Alejandro Maciel, aunque éste último con una imputación distinta a los otros dos, que están detenidos desde hace dos años. Maciel, en cambio, fue excarcelado y llegó al debate en libertad.

“La fiscal me dijo que a Lucía la habían drogado y violado y que la primera suposición era que la habían empalado y lavado el cuerpo. En la comisaría me dijeron que se había muerto por una sobredosis. Quedé en un estado que no podía entender nada", recordó Marta.

En su extensa declaración, definió a Lucía como una "excelente" hija. “Era una excelente persona. Siempre estaba conmigo, no era de salir mucho. Yo lo había hablado con ella: cuando tuviera 17 años la íbamos a dejar salir a una matinée y el padre la iba a llevar y buscar. Era buena estudiante. Se preocupaba mucho. Hablábamos y ella contaba hasta donde ella quería, como son los adolescentes”, señaló.

“Lucía era una chica saludable, no se enfermaba nunca. Me había pedido ir a terapia, ocho o nueve meses antes, una vez por semana. Se atendía con mi ginecóloga, ella si hubiera visto algo en la primera consulta me hubiera dicho algo, seguro”, agregó.

Con la voz entrecortada, la madre recordó cómo encontró el cuerpo de su hija: "Tenía manchitas negras en la parte blanca del ojo, la nariz colorada, después se le puso bordó. Estaba limpia, impecable, no tenía olor a nada. El pelo seco. Le faltaba una zapatilla. Y otra cosa que observé es que tenía las uñas cortitas, que ella no era de usar las uñas cortitas. La besé, le dije que la amaba y que iba a estar con ella siempre”.

Además, Marta aclaró que Lucía “no tenía trastornos de alimentación" ni problemas de peso. "Comía normalmente”, aseguró. “No sé si consumía tóxicos y nunca la vi usar colirio para los ojos. Le dábamos la mejor educación como padres. Ni rígida ni libre, un punto medio. De educación sexual no hablábamos, no le conocí ningún novio”, contó. Y en el final de su declaración brindó un detalle desconocido: “A los 15 años estuvo embarazada, no puedo decir más”.

En la primera jornada del juicio también declaró Guillermo Pérez, el papá de Lucía. “Su muerte fue quiebre de la familia, falta un integrante. Es muy difícil seguir adelante”, dijo. “No tenía conocimiento de que Lucía consumiera tóxicos. Después del hecho, me enteré que fumaba. Peleamos con Matías, lo eché de casa, estuvo cuatro meses fuera de casa. Le reproché que no me hubiera dicho nada”, contó.

Matías Montero, hermano de Lucía, declaró que la joven había probado la cocaína y que a veces consumía marihuana con él. “Teníamos una relación buena, éramos confidentes en algunas cosas. Yo había otras cosas en las que no estaba de acuerdo, como el uso de algún estupefaciente”

Al ser consultado por la defensa de los acusados, agregó: “Sé que consumía marihuana, porque había consumido alguna vez con ella”. Y siguió: “Tenía el conocimiento de que había probado la cocaína. Le dije que no compartía, tuvimos una larga charla y no volvimos a hablar del tema”.

Además explicó que sí consumían marihuana juntos. “Fumábamos quizás una vez por semana. Mis padres sabían que yo consumía marihuana pero no estaba al tanto de que mi hermana también”, concluyó.

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