Aun previsible por las informaciones que se manejaban en estos días, el fallo de la Conmebol que desestimó el pedido de Boca para descalificar a River por los graves incidentes del sábado pasado despertó una fuerte reacción en el club de la Ribera.

"Boca solicita que las decisiones se ajusten al reglamento y que el mismo sea aplicado a todos los clubes por igual", reza en uno de sus párrafos un comunicado escueto pero contundente que difundió el club a través de su cuenta de Twitter.

También queda claro en el anuncio que el club apelará la decisión, tal como estaba previsto, hasta agotar "todas las vías jurisdiccionales". En ese sentido, advierte que "se interpondrán los recursos que correspondieren ante la Cámara de Apelaciones de la Conmebol y, eventualmente, ante el Tribunal Arbitral del Deporte".

Además, Boca criticó los argumentos del fallo de la Conmebol: considera que las decisiones son "claramente contrarias a los Reglamentos y precedentes jurisprudenciales".

Insistió, justamente, en que quedó acreditado "con pruebas concluyentes" el "brutal" ataque al micro del plantel sufrido el sábado 24 de noviembre "en las inmediaciones y hasta en el portón de ingreso del estadio Monumental".

Está última carta es la bala de plata que se guarda Boca, y que podría permitirle ganar la Copa en los escritorios aun en el caso de no obtenerla dentro de la cancha. Un eventual reclamo del club al TAS tardaría meses en resolverse, y mientras tanto ya se habrá jugado la revancha contra River, el 9 de diciembre en Madrid -salvo que haya una sorpresa mayúscula y la apelación ante la Conmebol tenga resultado favorable.

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Fuente: Clarín.

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