“Para los nuestros ya es tarde. A mi hermano no lo voy a ver más, como a ninguno de los otros nueve muchachos. Pero estas cosas tienen que cambiar, porque nosotros pagamos con el precio más caro, que es el de la vida. En este Día del Padre, lo podríamos haber llamado a donde estuviera navegando o le hubiéramos mandado un mensaje. Pero no lo pudimos hacer. Mis sobrinos no tienen más a su papá y yo no tengo más a mi hermano”.

Gabriela Sánchez, la hermana del desaparecido capitán del Repunte, Gustavo Sánchez, sigue adelante movilizada por su deseo de Justicia y para que paren los hundimientos. Hace dos años sufrió en carne propia la pérdida de un familiar y, desde ese momento, lideró una lucha diaria en la calle, que de a poco tiene sus frutos. “Lo que es tragedia evitable, se tiene que evitar. Esto no fue un accidente. El Repunte es un modelo de todo lo que está mal. Cuando ves lo que pasó antes del hundimiento, te das cuenta de que el Repunte se comenzó a hundir mucho antes del 17 de junio. Se hundió porque hubo un montón de funcionarios que no hicieron las cosas como las tuvieron que hacer, no cumplieron la ley”, le dijo a Ahora Mar del Plata.

Tras visibilizar la precarización que sufren los trabajadores de la pesca, las mujeres que encabezan la lucha de los familiares de las víctimas del Repunte tiene un objetivo claro: que el naufragio ocurrido hace dos años sea el primero en llegar a juicio. “Estamos convencidas de que en la medida que se lleve a juicio a algún empresario, a alguien del Consejo Federal Pesquero, de Prefectura, a algún político que está metido en estos temas, ahí las cosas van a empezar a cambiar. Ya no van a firmar tan fácil que un barco salga así nomas como salió el Repunte, que salió sin inspecciones. Esas irregularidades van a cambiar”, remarcó Sánchez.

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VARIOS ACTORES BAJO LA LUPA DE LA JUSTICIA

Sobre los avances en la causa penal, Sánchez contó que “hace menos de un mes, el juez ordenó al Consejo Federal Pesquero que informe por qué justificó la inactividad del Repunte durante 4 años. El Simape (Sindicato Marítimo de Pescadores) tiene que informar cuál fue su rol y cuáles fueron las acciones cuando se presentaron como veedores de los trabajos que se estaban haciendo en el barco”.

A su vez, Sánchez indicó que “la empresa tiene que informar si cambió o no su conformación societaria después del hundimiento. Cada barco tiene una razón social distinta y las empresas, luego de los hundimientos, no hacen frente a las demandas de los familiares y enseguida tratan de cambiar la razón social o vender el bien que les queda, que en este caso sería el permiso de pesca”. “También en el listado de los trabajadores, la empresa Ostramar omitió que el armador, que es el capitán de armamento, el que arma el barco, estaba como empleado. ¿Por qué omitió a alguien de un rol tan importante?”, se preguntó Sánchez.

La hermana del capitán del Repunte está convencida de que ninguno de estos avances hubiese sido posible sin la presencia de los familiares en la calle. “Se hizo un buen trabajo aportando las pruebas, porque estas denuncias las venimos haciendo desde los 4 días de que el barco se hundió, pero una cosa es denunciar y otra es probar. Vamos avanzando. Si vos me preguntás si es a la velocidad que pretendemos, claramente no. Todavía estamos esperando que el perito de la Armada nos entregue el informe de las pericias, que se hicieron a principios de diciembre. ¿Cómo puede ser que tarden más de 7 meses en presentar un informe? Y no sé si se hicieron como se deberían hacer, porque no llevaron la cámara hiperbárica, los buzos no pudieron bajar, el área de la cubierta del barco estaba completamente tapada. Todo estaba tapado con algas y restos del barco”, concluyó.

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