El reclamo del sector gastronómico, que en modalidad de protesta se acentuó este fin de semana con mesas y atención a clientes al aire libre, tuvo este domingo un alcance aún más importante, tanto durante el día como desde el anochecer.

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En principio la postura se reforzó desde la imagen, con mesas y sillas en las veredas que recorren el frente de los principales bares y restaurantes. Y de a poco encontraron el acompañamiento de la gente, que no dudó en sentarse y consumir como demostración de apoyo al sector.

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Con la caída del sol también retomaba actividad Estación Central, un clásico espacio de tragos y comidas en el que a última hora del sábado se generó un duro cruce entre responsables del lugar e inspectores municipales y oficiales de la policía que habían llegado con ánimo de infraccionar tanto a comerciantes como a clientes.

“Hoy volvemos a abrir porque estamos en una situación delicada, no encontramos respuestas y lo que necesitamos es trabajar”, dijeron desde el local que tiene como principal responsable a Lautaro González.

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La viralización de esos incidentes, limitados a gritos pero al límite de algo más, encontró pronto la adhesión de clientes habituales que comprometieron su asistencia durante este domingo, a modo de acompañamiento y apoyo a los responsables del lugar y al sector en general.

Así como había ocurrido hace una semana con los trabajadores de la construcción, que ante el impedimento de abrir las obras –la Fase 3 del programa de flexibilización del aislamiento impide esta actividad- decidieron ir a ocupar sus puestos en un formato que bautizaron “huelga a la japonesa”-, también los empresarios gastronómicos asoman su gesto de rebeldía.

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La historia había comenzado a mitad de la semana pasada, con responsables de una parrilla en Alvear y Elcano, que decidieron sacar hornos y mesas a la calle para atender a sus clientes. También ellos tuvieron un cruce con Inspección General.

El sábado otros colegas se sumaron y con carteles hicieron explícita la protesta que, como los albañiles, se hizo con el rubro en actividad. Las mesas no tardaron en recibir clientes, aun cuando el clima no acompañaba.

El reclamo del sector tendrá una nueva instancia mañana, con una movilización convocada por el gremio gastronómico que partirá desde la sede gremial y llegará hasta el Museo Mar. Desde allí exigirán a la gobernación provincial que habilite la actividad al aire libre.

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