La escena ocurrió en el despacho del intendente, en medio de los festejos por el ascenso de Aldosivi a Primera. Delante de todos -jugadores, dirigentes y el propio Carlos Arroyo- el presidente del club José Moscuzza tomó el micrófono, lo miró fijo a Gustavo Alvarez y lanzó una frase entre risas que no le cayó para nada bien al entrenador: "Estamos muy contentos por el ascenso, pero esperemos que el equipo juegue mejor".

Moscuzza largó una carcajada, como para dejarle en claro que se trataba de una broma. Pero Alvarez permaneció serio, con gesto adusto y cara de pocos amigos. La imagen desnudó los cortocircuitos entre los dirigentes y el DT a lo largo de todo el torneo. Con el correr de los días, las dudas sobre su continuidad al frente del equipo comenzaron a sonar con fuerza.

Sin embargo, tras limar asperezas, la dirigencia y Alvarez llegaron a un acuerdo. "Arregló de palabra su continuidad por un año más, solo resta la firma del contrato", dijeron desde el club.

El entrenador ya recibió la primera buena noticia: Cristian Chávez -una de las figuras del equipo que logró el ascenso- seguirá en Aldosivi, tras firmar un contrato por dos años. Así lo informó el club desde las redes sociales. Según trascendió, Alvarez y los dirigentes volverán a reunirse en las próximas para avanzar en la contratación de los refuerzos.

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