Nicolás Avalo esperaba sobre la ruta 3 a la altura de Las Flores, en el centro-oeste de la provincia de Buenos Aires, que alguien lo llevara a su casa de Olavarría. Venía de La Plata y como se había quedado sin colectivo hizo dedo confiando en que algún conductor lo acercaría. Lo que nunca imaginó es que el tenista Juan Martín del Potro sería su salvador.

"No lo podía creer. Lo primero que hice fue decirle 'gracias' y sacarme una foto. Quedé sorprendido pero también estaba muy contento por conocer a un ídolo del tenis", contó el chico según publicó TN.

Nicolás trabaja en el Servicio Penitenciario Bonaerensey después de hacer un curso en La Plata tenía que volver a su casa para pasar el fin de semana. Pero cuando fue a la terminal de ómnibus, ya no había pasajes. Fue así que tomó otro micro que lo acercó hasta la localidad de Las Flores. En ese lugar es donde decidió hacer dedo para llegar hasta su casa.

El viaje que hicieron juntos duró unos 20 minutos, tiempo suficiente para que charlaran. Del Potro le contó cómo andaba de su lesión en la rodilla y también hablaron del trabajo de Nicolás como agente penitenciario. "En un momento se pasó para el asiento de atrás, se ve que estaba dolorido y no podía manejar. Es un tipo muy sencillo, muy macanudo. Un viaje inolvidable que queda para la historia", concluyó el joven.

Pero esta no es la primera vez que el tenista levanta a alguien que hace dedo. En septiembre de 2015 llevó en su auto a Aldana, una mujer policía que estaba en la ruta en la localidad de San Cayetano.

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