Los enigmáticos y muy fuertes mensajes que esta Navidad aparecieron en las historias de Instagram de Sabrina Rojas (38) despertaron todo tipo de sospechas en las redes sociales.

Pero horas más tarde la ex modelo borró esas historias que hablaban de caretas, llantos, violencia y drogas y dijo que le habían hackeado la cuenta de esa red social.

En tanto, la también mamá de Esperanza y Fausto, los hijos menores del actor, explicó que su marido también había sido víctima de la piratería informática.

¿Pero qué pasó en la cuenta del galán? En detalle, publicaron una misteriosa conversación privada de Instagram que él habría tenido con otra mujer.

La captura del chat comenzaba con un mensaje de una joven que decía: "Además no me serviría de nada porque no te conozcosi en realidad sos... una pena".

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"Decime qué querés", es la respuesta que aparentemente le dio el protagonista de 100 días para enamorarse.

"Que dejes de ser un fantasma y conocerte, pero te repito, no sé quién escribe del otro lado y no voy a quedar como una gomatotal que creo que lo estoy haciendo ya... tantos Luciano Castro hay, qué tal", le habría contestado la mujer.

Sin embargo, Sabrina dio a entender en la madrugada de este miércoles que tanto sus historias como esa captura de chat no serían veraces. O por lo menos eso deslizó la también actriz al escribir en su Instagram: "Gracias a todas las personas que se están preocupando, me explota el teléfono, no suelo estar despierta a esta hora, perotanto a Luciano como a mí nos hackearon las cuentas".

El primer polémico mensaje que fue compartido en la cuenta de Instagram de Rojas anunciaba una fuerte denunciaen la que ella le sacaría "la careta" a un hombre al que tildaba de "psicópata, violento y drogadicto".

"Por fin me voy a liberar... te voy a sacar la careta... te respeté mucho tiempo... lloré y callé. Lamento todo lo que va a suceder después... no por vos, por la gente que realmente te quiere y por todos los que creen que sos una gran persona", decía la primera parte del texto.

Y cerraba: "Sobre todos tres que te 'admira'... pero al psicópata, violento, drogadicto, y puedo seguir..., alguien lo tiene que parar". En tanto, en otras dos historias se podían leer las frases "mirá cómo me pongo" y "por suerte tengo testigos".

Fuente: Clarín.

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