El ex secretario de Cristina Kirchner, Fabián Gutiérrez, que estaba desaparecido desde el jueves, fue hallado muerto este sábado en una de las viviendas allanadas en Río Gallegos.

El hallazgo se produjo luego de que uno de los tres detenidos por el caso le confesara al juez que lo habían matado. De acuerdo con los primeros datos de la investigación, y según fuentes judiciales, se trataría de un crimen “pasional-extorsivo”. El cuerpo de Gutiérrez se encontraba maniatado con precintos y tenía un corte en el cuello, según precisaron fuentes judiciales a Télam.

Fuentes vinculadas a la causa señalaron que dos de los sospechosos son hermanos y se investiga si tenían algún vínculo con el empresario. Identificados con los apellidos Zaeta y Monzón, los tres declararon ante el juez que interviene en la causa, Carlos Narvarte, quien ordenó nuevos allanamientos en otros puntos de El Calafate, informó Cadena3.

En un procedimiento, realizado entre la noche de este viernes y la madrugada del sábado se encontraron manchas de sangre en la casa de Gutiérrez.

Más temprano los efectivos abocados a la búsqueda encontraron la billetera del empresario, mientras que su camioneta fue hallada con un vidrio roto y dentro del vehículo estaba su campera, con rastros de sangre, y las llaves de su vivienda.

El ex colaborador del matrimonio Kirchner había aportado algunos datos valiosos a la causa que se abrió a partir de los apuntes que con prolijidad tomó Oscar Centeno, un chofer al servicio de una de las dependencias de la Cartera de Infraestructura durante la gestión de Julio De Vido. En esos escritos registró datos de pago de coimas y cobro de sobornos por parte de funcionarios de aquella gestión.

Pero su mayor aporte a aquella causa, que inició el luego fallecido juez Bonadío, fue dar precisiones sobre los movimientos de dineros que llegaban por cobros ilegales en bolsos cuyo destinatario final –dijo- era Néstor Kirchner.

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