El multimillonario Jeff Bezos cumplió el sueño de viajar al espacio a bordo del cohete New Shepard, de su empresa Blue Origin, en un viaje que duró unos 10 minutos. “Hay más de 3 mil anotados para hacer vuelos comerciales al espacio en las próximas décadas”, afirmó Sebastián Musso, director del Observatorio Astronómico de Mar del Plata.

“Estamos comenzando una nueva era, la de acceder al espacio aquellos que no somos astronautas profesionales, adquiriendo un ticket, para nada barato, que va a rondar el cuarto del millón de dólares, para el acceso a una nave de este tipo. Quizás en el futuro sea algo distinto”, dijo a Telediario.

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El especialista consideró que la sociedad está acostumbrada “a la nave que viaja a la estación internacional, que es un laboratorio científico con siete astronautas de distintas nacionalidades a bordo”. “Y hay una estación espacial china donde hay tres tripulantes”, agregó.

Este, en cambio, es “un vuelo más sencillo”. “Se llaman vuelos sub-orbitales, porque no llegan a dar una vuelta alrededor de la Tierra, sino que ascienden a unos 100 kilómetros sobre la superficie y descienden”, detalló.

Musso indicó que “hay distintas empresas privadas que están comenzando a hacer estos vuelos y abren las puertas al espacio”. “Han llegado al espacio unas 60 personas”, agregó.

Este viaje genera una reacción corporal para la que hay que prepararse. “La aceleración es muy grande al subir, (los tripulantes) aguantan cuatro veces la gravedad que sufren en superficie, como si tuvieran cuatro personas de su peso oprimiéndoles el pecho y la cabeza”, explicó.

“Hubo una preparación que no fue muy grande. Los tripulantes eran el dueño de la empresa – fundador de Amazon y dueño del Washington Post – y su hermano; un chico de 18 años, el astronauta más joven de la historia, y una mujer de 82, una ex piloto, que había sido seleccionada por la NASA en la década del 60 pero recién ahora pudo concretar el viaje al espacio”, señaló.

El cohete New Shepard, al que iba a adosada una capsula que transportaba a los cuatro tripulantes, despegó a las 8.11 hora local desde un remoto en el desierto en el oeste de Texas, a unos 40 kilómetros de Van Horn, un pueblo de menos de 2000 habitantes. El New Shepard ascendió a una velocidad superior a Mach 3 en la escala supersónica impulsado por hidrógeno y oxígeno líquidos, sin producir emisiones de carbono. La nave ascendió a unos 106 kilómetros, por encima de la denominada Línea de Karman, a unos 100 kilómetros de la superficie, el límite entre la atmósfera y el espacio.

Tras el ascenso, la capsula se separó de su propulsor y los astronautas pasaron unos minutos por encima. Luego de pasar unos minutos en el espacio, la capsula descendió en caída libre antes de desplegar tres paracaídas gigantes que frenaron el descenso antes de que un retropropulsor permitiera un aterrizaje suave en el desierto.

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