"Las reservas están para usarse; si no, en lugar de un colchón, son un lecho de piedra". La definición pertenece a Hernán Lacunza, el nuevo ministro de Hacienda de la Nación, quien dio a conocer sus ideas para afrontar la crisis cambiaria que sufre la Argentina, luego de la disparada del dólar tras las PASO.

Lacunza ofreció una entrevista a Infobae en la que dio definiciones sobre en materia de tipo de cambio, crecimiento, inflación, deuda, FMI y la disputa con los gobernadores por naftas, IVA y Ganancias.

El funcionario enfatizó que "se están recalibrando las cifras", pero "será un año de estanflación". “Espero no dejar una herencia, sino continuar en el Gobierno. Que sea una auto herencia. Y que el próximo mandato tenga una economía estable, con reservas, recursos, con continuidad y con un mejor punto de partida que el que tuvimos en 2015. Ya no habrá déficit, sino equilibrios gemelos (fiscal y de sector externo), un tipo de cambio competitivo y precios relativos (tarifas) ya corregidas, con lo cual, si bien los resultados de este período fueron menores a los esperados en términos de bienestar (crecimiento e inflación), la configuración macroeconómica es más sana para que en el próximo período se pueda crecer de manera más sustentable”, remarcó.

Sobre el tipo de cambio, Lacunza explicó que “hay razones suficientes para pensar que está por encima del valor de equilibrio. Pero si ese tipo de cambio busca su equilibrio y va a ser más bajo en términos reales, entonces el PBI en dólares va a ser superior. La dinámica de deuda contra PBI hay que medirla con un tipo de cambio cercano al de equilibrio, ni subvaluado ni sobrevaluado”.

Por otra parte, Lacunza también se refirió a su relación con el presidente Mauricio Macri. “No le puse ninguna condición al Presidente. No soy quién. El Presidente es la autoridad y los ministros sugerimos las políticas”, aseguró. En tal sentido, aclaró que “sí tengo una opinión de que cualquier medida que se tome tiene que estar enmarcada en un análisis de equilibrio general y de que no hay que tomar medidas aisladas. Porque si las medidas de alivio, donde hay un esfuerzo fiscal importante para mejorar el bolsillo de los argentinos afectados por la turbulencia, genera incertidumbre fiscal y eso hace que suba el dólar y se vaya a precios, estamos peor a la tarde que a la mañana. Tiene que ser en un marco de análisis general y secuencial; no se puede aplicar torniquete y anticoagulante al mismo tiempo. Ahora hay que dejar asimilar las medidas”.

Sobre las medidas que tomó le Gobierno para paliar la disparada del dólar, el flamante ministro de Hacienda de la Nación remarcó que “fue una reacción rápida y oportuna a una crisis que había provocado el resultado electoral, que fue inesperado para nosotros, para la oposición y más que nada para los encuestadores. Y tampoco te podés tomar dos meses y medio para analizar qué hacer. Primero hay que estabilizar, luego dar alivio, y posteriormente pensar en el programa económico 2020-2023”.

En un tramo de la entrevista, Lacunza se refirió a las reservas y dejó en claro su postura. “Hay USD 58.000 millones de reservas. No tiene sentido tener reservas estables y que el dólar sea un barrilete. Las reservas están para usarse; cumplen esa función. Si no, en lugar de un colchón, son un lecho de piedra”. En esa línea, añadió que “yo escucho a los analistas. Cada uno hace su cuenta. No hay una cosa que se llama reservas netas: hay una cosa que se llama reservas. No me meto en el trabajo de los analistas. No comparto la diferencia entre reservas netas y brutas, las reservas son lo que son y están para usarse en momentos de turbulencias”.

Con respecto al valor del dólar que espera el Gobierno, Lacunza indicó que “los valores son los actuales. No es tipo de cambio de fijo, pero aclaré que buscaremos mantenerlo en los rangos de la semana pasada”. La divisa norteamericana cerró el último viernes a $57.

“Lo que sí es seguro es que este año vamos a tener recesión e inflación. Vamos a tener un año de estanflación”, sostuvo Lacunza, quien no se animó a pronosticar sobre la pérdida del salario real. “No lo tengo claro. Porque las paritarias no terminaron, ahora va a haber nueva ronda. Obviamente, va a haber un escalón inflacionario superior, y también es parte del objetivo de estabilizar el tipo de cambio para revertirlo”, concluyó.

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