Las cifras de la violencia de género en la Argentina alarman. Según el último informe del Observatorio de Femicidios del Defensor del Pueblo de la Nación, durante el 2018 se registraron 281 casos. Entre ellos, 29 fueron vinculados -es decir, personas cercanas a las víctimas que también fueron asesinadas- y hubo seis travesticidios. Para este relevamiento, el organismo analizó medios gráficos y digitales, tanto de alcance nacional como provincial. Y, a su vez, cruzó información entre las comisarías, fiscalías y juzgados a cargo de cada una de las causas.

Con respecto a la edad de las víctimas, la mayoría (el 31,7%) tenía entre 31 a 50 años. El 28,8% tenía entre 19 y 30 años, y el 21% más de 50 años. Uno de los puntos más estremecedores es que el 17,4% eran niñas y adolescentes: 27 de ellas no llegaban a los 12 años.

Otro de los ejes analizados fueron las víctimas colaterales. El documento del observatorio señaló que al menos 156 niños quedaron huérfanos. Y muchos fueron testigos del propio femicidio de su madre. Además, el informe apuntó que ocho de las mujeres asesinadas estaban embarazadas.

Sobre los lugares en donde ocurrieron los crímenes, el documento recalcó que la gran mayoría se produjo en el entorno familiar, ya sea en la propia casa de la víctima como en el domicilio que compartía con el femicida. Aunque también señalaron que hubo 31 casos en la vía pública, cinco en el trabajo de la mujer y seis en un arroyo o desagüe.

Con una amplia diferencia con respecto a otras modalidades, la gran parte de los femicidios (78) fueron por el uso de armas de fuego. A su vez, se detectaron muchos casos en donde las víctimas fueron apuñaladas, golpeadas y estranguladas. Además, aumentaron los escenarios en donde la mujer fue prendida fuego.

A nivel nacional, el estudio arrojó una estadística que se mantiene similar al reporte de 2017. La mayor cantidad de femicidios se produjeron en Buenos Aires (incluida la Capital Federal), Córdoba y Santa Fe. Aunque subrayaron que en el caso de Salta, que el año anterior había alcanzado los 24 casos, en 2018 disminuyeron considerablemente a nueve. En las únicas provincias que no se registró ninguna víctima fueron en Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Otro de los puntos estudiados fue la relación entre la víctima y el victimario. La gran parte de los femicidas eran parejas o exparejas de la mujer. Pero también el informe marcó casos en donde el padre o un conocido fueron los asesinos. Además, el estudio enfatizó en que 31 de ellos pertenecían a las fuerzas de seguridad.

Al cruzar la información con las comisarías y fiscalías, el observatorio concluyó que de los 281 casos, 55 víctimas denunciaron previamente a su atacante al menos una vez. Y en al menos tres casos se les había otorgado el botón antipánico.

Fuente: TN

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