Una familia que durante 20 meses buscó a un familiar desaparecido recibió sus restos de la manera menos esperada: la justicia se los entregó en una caja de cartón que había sido utilizada para el embalaje de paquetes de mayonesa.

La identificación de los huesos hallados en un basural permitió cerrar una parte de la historia de esta búsqueda que había comenzado hace más de un año y medio, siempre con la intención de saber qué había sido del paradero de Luis Sosa,oriundo de General Roca, Río Negro.

El trabajo para saber a quién pertenecían esos restos, hallados en esa localidad, estuvo a cargo del Laboratorio Regional de Genética Forense. Una vez completados los estudios, con coincidencia del 99,9% en el cotejo con muestras aportadas por familiares directos de Sosa, se procedió a devolver el material óseo para su sepultura.

“¿Se puede ser más basura?”, disparó desde redes sociales Verónica Sosa, una de las nietas del fallecido, indignada por recibir los restos de su abuelo con tan poco cuidado y respeto. “Un año y ocho meses esperándote y buscándote, y te entregan como si no fueras nada. Así, en una caja de mayonesa”. Lo publicó en Facebook para que “se enteren todos la clase de mierda que tenemos en el Poder Judicial”.

“Somos solo un número para ellos y los que no nos callamos somos molestia. Van a tener que seguir trabajando señores fiscales, porque no voy a parar hasta saber que le pasó a Don Sosa, mi abuelo. Y cuando lo sepa no van a saber dónde meterse”, dijo según publica el diario LM Neuquén.

La mujer asegura que, a su abuela, Luis Sosa, lo hicieron desaparecer. “A Sosa no se dejó morir en el basural, Luis Sosa no es un pedazo de cráneo, a Luis Sosa le pasó algo”, afirmó.

Los posteos por la indignante situación se volvieron viral y hasta fueron levantados por algunos medios de comunicación de Buenos Aires.

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