Además de la tarifa, el precio que un viajero paga para conseguir su pasaje aéreo al exterior incluye una serie de cargos como tasas aeroportuarias e impuestos que pueden incrementar el monto final a desembolsar en hasta un 50%.

El componente más importante del precio final de un pasaje aéreo es el correspondiente a la tarifa base que dispone cada compañía aérea. Allí, tiene gran incidencia el costo del combustible. No obstante, existen tasas e impuestos que se añaden y pueden incrementar el monto final de un pasaje en hasta un 50%.

Esta mañana, el jefe de Gabinete Marcos Peña reconoció que el Gobierno estudia incrementar el impuesto a los pasajes al exterior, uno de los componentes adicionales al costo final de un pasaje. Según trascendió, la intención es incrementar esa alícuota del 7% al 15%, a fin de desestimular la salida de divisas por el turismo emisivo.

Dicho impuesto está vigente a partir de la Ley Nacional de Turismo (25.997) sancionada en 2004. El artículo 24 de esa normativa, reglamentada en el decreto 1297/2006, se creó el Fondo Nacional de Turismo, que entre otros recursos se financia con un porcentaje "del precio de los pasajes aéreos y marítimos al exterior".

Al momento de la sanción de esa ley, la alícuota se fijó en el 5% y se mantuvo en esa cifra hasta que en enero de 2017, el Gobierno de Mauricio Macri dispuso su incremento al 7%. Este impuesto, que se destina al Ministerio de Turismo, es el que, según las palabras del Peña, el Gobierno podría incrementar.

"Está sobre la mesa. Algunos sectores lo vienen planteando por el tema de déficit de cuenta corriente que tenemos. Se analizará, pero en un contexto de una discusión más amplia sobre cómo llegar a bajar el déficit fiscal", dijo el jefe de Gabinete.

Los cargos adicionales, sin embargo, no terminan allí. Por cada venta de un pasaje aéreo al exterior se recauda una tasa de seguridad aeroportuaria, que se destina a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC); una tasa aeroportuaria única correspondiente a los servicios migratorios y de aduanas; y una tasa correspondiente al uso de la aeroestación, que es percibido por el concesionario de cada terminal.

En estos tres casos, son tasas fijas que no varían de acuerdo a la tarifa del pasaje. El impuesto, en cambio, es el único componente variable.

Por último, pueden existir cargos adicionales cobrados por algunos países. En el caso de Brasil, los pasajes incluyen una tasa que únicamente se aplica para tickets de ida y vuelta.

Llevado a un caso concreto, un pasaje ida y vuelta entre Buenos Aires y Rio de Janeiro en noviembre ronda los US$352. Ese monto incluye US$238 correspondientes a la tarifa por el viaje. El resto -US$114- son tasas e impuestos.

Ese caso incluye US$49 por tasa de uso de la aeroestación, US$10 por tasa de seguridad aeroportuaria, US$10 de tasa aeroportuaria por servicios migratorios y de aduanas y US$16,70 del componente impositivo local. Brasil, en tanto, cobra una tasa adicional, que en este caso asciende a US$28,5.

Comentá y expresate