En el marco del 144º aniversario de la fundación de Mar del Plata, el intendente Carlos Fernando Arroyo inauguró el Paseo de las Farolas ubicado en Plaza Mitre. Para esto, desde la Dirección de Restauración de Monumentos Históricos, a cargo de Costanza Addiechi, se realizaron diversos trabajos para la puesta en valor de farolas que formaron parte de la antigua Rambla Bristol desde 1913 hasta 1941 y que, además, integran el patrimonio escultórico de la ciudad como símbolos representativos de la Belle Èpoque marplatense.

Luego del corte de cinta, la bendición del Paseo a cargo del obispo de la Diócesis de Mar del Plata, Gabriel Mestre, el Intendente explicó detalladamente los inicios de la ciudad con las expediciones de Juan de Garay en 1581, la fundación a orillas de la laguna Las Cabrillas (hoy Laguna de los Padres) de la Reducción de Nuestra Señora del Pilar, la llegada de José Coelho de Meyrelles a fines de 1856 y la fundación de saladero hasta el impulso que le dio Patricio Peralta Ramos para lograr reconocer a esta zona como un pueblo en 1874.

Seguidamente, Arroyo manifestó: “Esta gran ciudad que tenemos, en algún momento comenzó a desmejorarse. Por algún motivo la violencia comenzó a ser -en muchos aspectos- una costumbre. Luego comenzó la degradación y la rotura de elementos públicos. Los marplatenses tenemos que sacarnos la idea que nosotros estamos en un lado y el Estado, en el otro. En realidad, todo esto que está a nuestro alrededor –incluyendo estas hermosas farolas- son de cada uno de nosotros y cada uno de los argentinos. El Estado no es algo que está allá, sino que somos todos nosotros. Cuando hacemos daño a un elemento público –como ha ocurrido y como lo vemos-, nos estamos dañando a nosotros mismos”.

El intendente aprovechó la ocasión para agradecer la presencia del Obispo y al arquitecto Roberto Cova, quien “nos ha ilustrado con la historia de esta gran ciudad. Es una maravilla tenerlo aquí con nosotros. Usted es un prócer de Mar del Plata y se merece todo el respeto y el honor que nosotros hoy le brindamos”, expresó Arroyo.

Además, el jefe comunal brindó unas sentidas palabras hacia Costanza Addiechi, artífice de la restauración de las farolas. “Es un hada. Ella apareció sorpresivamente un día vestida con mameluco, y cuando me explicó todo lo que sabía, los estudios que tenía, yo no lo podía creer. Y así comenzó una obra extraordinaria de recuperación de monumentos de Mar del Plata. Esta es su obra. Esta mujer demuestra la superioridad femenina porque fue capaz de trabajar en estas farolas, arriba de una escalera, horas y horas, mejor que cualquier hombre. Lo hizo con fuerza, dedicación, patriotismo. Así se hace patria, esta es la verdad. El objetivo es seguir embelleciendo la ciudad con obras como ésta y evitar que se destruyan monumentos o lugares públicos”.

Por último, Arroyo concluyó: “Tenemos que rescatar a los hermanos que tenemos en un estado de pobreza e indigencia. Tenemos que llevarlos a la educación y a la cultura. El problema grave de falta de educación es estructural, cultural y tenemos que poner toda la ciudad –sin ningún tipo de distinción- para sacar a estos hermanos del estado de pobreza en el que viven, para darles trabajo, la posibilidad de tener un hogar, mandar a sus hijos a la escuela como corresponde. Nosotros estamos hoy empeñados en eso. Le pido a toda la ciudad que me acompañen en este esfuerzo. Tenemos que trabajar por nuestros hermanos, compañeros de ciudad, por los que viven al lado nuestro”.

El acto –además- contó con la participación de la Banda Sinfónica Municipal –patrimonio cultural intangible de la ciudad- interpretó un repertorio característico de la belle époque bajo la dirección de José María Ulla.

Entre las figuras que participaron de la inauguración, se destacó la presencia de Pablo Arauz Peralta Ramos, bisnieto del fundador de la ciudad, Patricio Peralta Ramos, funcionarios del gabinete municipal, concejales, legisladores provinciales, integrantes de las distintas fuerzas armadas, colectividades, fomentistas y público en general.

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