Minutos después de la confirmación del hallazgo del cuerpo de Sheila, la nena de 10 años que había desaparecido en San Miguel, vecinos de la zona atacaron con piedras, palos y botellas a los policías que se encontraban en el lugar.

Al grito de “todos somos Sheila”, varios vecinos arrojaron piedras contra el portón de ingreso al predio.

Por los ataques, la guardia de infantería de la Policía bonaerense debió replegarse y respondió con balas de goma, buscando despejar la zona.

Otro grupo de agentes, al igual que los bomberos que se encontraban trabajando en el lugar, optaron por retirase. Una de las camionetas de la fuerza terminó con sus vidrios rotos.

En las imágenes de televisión se pudo apreciar como un hombre era llevado por la Policíaen medio de los incidentes.

Según señalan, los vecinos cuestionan que la policía no haya profundizado la búsqueda en el propio predio desde el inicio, ya que el cuerpo de la menor fue hallado en este lugar del barrio Trujui, a metros de su casa.

"Hubo cuatro o cinco chicos que empezaron a tirar piedras. Nosotros venimos a pedir Justicia, como así como le pasó a esta criatura, le pudo pasar a mi hijo. Le dijimos a los chicos que se tranquilicen porque no venimos a tirar piedras, venimos a pedir Justicia”, diferenció un vecino.

Además, remarcó que “la gente está indignada porque se sabía lo que pasaba acá adentro y nunca hicieron nada, muchas cosas se manejan ahí, la Policía sabe”.

“Es un final triste. Tenemos un cuerpo pequeño. Estaba en un predio contiguo al lugar donde vivían las familias, un sector que fue usurpado por más de 50 familias. En un costado, en un lugar muy pequeño mezclado con la basura había una bolsa con el cuerpo”, precisó el comisario Jorge Figini.

El agente confirmó que se trató de una "muerte violenta" y aclaró que no hay detenidos, pese a que minutos antes el tío de la joven había sido trasladado en un patrullero.

Fuente: Clarín.

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