Por Ricardo Juan

Contener a los clubes, apostar al desarrollo de las y los deportistas y afrontar la gestión con perspectiva de género son las bases de la gestión de la marplatense Inés Arrondo al frente de la secretaría de Deportes de la Nación. Las múltiples experiencias que le ofreció su carrera deportiva de alto rendimiento le permiten a la ex Leona afrontar el desafío en un contexto muy distinto al que imaginó en diciembre de 2019, cuando Alberto Fernández la designó para que sea la primera mujer en la historia al frente de la política deportiva del país.

En una entrevista con Ahora Mar del Plata, Arrondo aborda las dificultades que le presentó la pandemia, el "desfinanciamiento sistemático" que recibió al asumir en el área, la readaptación de los objetivos y el camino recorrido en casi un año y medio de gestión. "Es el partido que tocó y hay que jugarlo", asume.

-¿Cómo te encontrás gestionando en pandemia?

-Estamos con las complicaciones del caso, con una situación epidemiológica muy compleja, pero bueno, es el año que toca. Esto es casi como cada partido que se juega, es el partido que tocó en el fixture y hay que jugarlo. No nos va a amedrentar la situación y creo que queda claro que el Presidente, si es por cuidar la vida y por contener este contexto tan jodido que se está planteando con respecto a lo sanitario, va a tomar las decisiones que hagan falta para evitar la mayor cantidad de muertes posible. Lamentablemente, termina ahí el tema de la pandemia, en cuánta es la gente que se contagia y cuánta es la que va a poder ser asistida. Eso es lo grave que tiene y por eso las medidas que se están tomando.

En cuanto al deporte, estamos con un escenario muy complejo. Por un lado, con los sistemas de competencia que están todos paralizados, patas para arriba, porque la verdad es que el calendario internacional está patas para arriba, el calendario nacional un poco también, porque hay zonas del país que están con la posibilidad de continuar con la actividad deportiva y otras que no. Así que estamos asistiendo y en contacto constante con dirigentes, dirigentas, con clubes, con federaciones, con nuestras provincias y municipios, viendo cómo está la situación sanitaria, cuáles son las aperturas que pueden hacer y lanzando programas para contener en este momento complejo.

-¿Qué herramientas te dio el deporte para afrontar una gestión en la que tenías unos objetivos de máxima y tuviste que adaptarte a esta situación de pandemia?

-El deporte está lleno de metáforas para la vida en general. La verdad es que hay un montón de situaciones que he vivido, sobre todo en la carrera de alto rendimiento, que te dan un plus en un montón de sentidos, en todo lo que hace a la máxima exigencia, la máxima presión, al desafío máximo. Todas esas son herramientas que me fortalecen para estar en este lugar. Lo siento así. El adaptarse rápidamente a cómo se plantea el partido, a cómo se plantea un torneo. Muchas veces hay cosas que las tenías previstas de una manera y hay que cambiarlas en el momento, o a veces algún jugador que tenías sufre una lesión y tenés que acomodar rápidamente y resolver la dificultad que se te plantea.Eso es un poco lo que nos planteó la pandemia. La realidad también es que veníamos de un contexto más grave que este, sin dudas, para el deporte. Porque la situación que recibimos cuando asumimos la función era una función de desfinanciamiento sistemático, de pérdida de estructuras, un área de deportes que no tenía programas activos con los clubes de barrio y pueblo, que son los grandes desarrolladores del deporte argentino. No había un solo programa que los abarcara, no había presupuesto para clubes. Nosotros arrancamos en la gestión con 1.350 millones de pesos de presupuesto, la terminamos el mismo año con 2.700 millones. Eso habla de la decisión de nuestro Presidente de apoyar al deporte como política de Estado y como una actividad y un ámbito que es importante para la vida en sociedad. Este año arrancamos con 3.350 millones de presupuesto. Se ha mejorado mucho en ese sentido y hemos diseñado programas activos con clubes de barrio para poder reforzar y mejorar esas estructuras, con planes de infraestructura para clubes y planes de acompañamiento. Ordenamiento de la situación institucional, fortalecimiento del Registro Nacional de Clubes de Barrio y Pueblo, que va a ser una herramienta para poder diseñar mejor las políticas públicas. Una serie de aspectos que son muy importantes que estaban totalmente abandonados y que hemos logrado, a pesar de la pandemia, ponerlos en funcionamiento. Obviamente que nos falta un montón y vamos a seguir haciendo todos los esfuerzos por seguir tomando programas, seguir tomando presupuesto y seguir mejorando. Pero dentro de este contexto complejo, creo que hemos podido avanzar.

-El año pasado hubo programas para contener a los clubes, ¿cómo es la situación para la segunda ola?

-El año pasado hubo distintas medidas que tuvieron un impacto directo en los clubes: el ATP, para los clubes que tenían trabajadores y trabajadoras registrados y registradas, los abarcó. Sólo el ATP de abril, que fue el primero que se lanzó el año pasado, fueron más de 330 millones de pesos destinados a más de 15 mil personas de clubes de todo el país. Eso continuó. El IFE también fue una medida que abarcó a los clubes de barrio más pequeños, porque hay muchos que no tienen a sus trabajadoras y trabajadores registrados y es una medida que fue un acompañamiento para contener esa situación compleja. Y también lanzamos el programa de emergencia y el programa de obras, que hicieron que pasáramos de 800 clubes registrados en el registro nacional a 4.500 registrados, poniendo en funcionamiento y regularizando la situación institucional y de papeles, que también son herramientas que necesitamos para poder trabajar con ellos. Este año continuamos con el programa de obras, vamos a lanzar un programa de becas de enseñanza también, que son programas de apoyo institucional, apoyar al club como institución, para que se vea acompañado en la tarea de desarrollo del deporte y mejoramiento de la vida comunitaria que tienen, porque nos parece imprescindible que haya un Estado presente en ese sentido. El año pasado fueron casi 2.500 clubes a los que se abarcó y este año la idea es rotarlos, que puedan recibir los que no lo recibieron y, con el programa de becas, ampliar un poco más esa base y tratar de llegar a 3 mil clubes. Que sientan que hay un respaldo de parte nuestra en la tarea que cumplen, que para nosotros es imprescindible.

-Uno de los ejes de tu gestión es la mayor participación de mujeres en las comisiones directivas de los clubes. ¿Hay que avanzar en la capacitación de los dirigentes en género y en otras cuestiones?

-Sí, con respecto a la perspectiva de género de nuestra gestión, es algo estructural para la política del Gobierno, por eso se crea el ministerio de Mujeres, Género y Diversidad, y nosotros creamos por primera vez en la historia de la estructura de Deportes un área específica de políticas de género para todas las política públicas. Por eso también comenzamos con un trabajo de inscripción con nuestras federaciones nacionales de los equipos femeninos y las deportistas que no estaban incluidas dentro del sistema de becas, por ejemplo. No era equitativo el diseño del esquema de becas para los y las deportistas, por eso estamos equiparando esa brecha que había con las federaciones nacionales, cambiando los criterios también, porque la realidad es que mucho del criterio que se tuvo hasta ahora era en función sólo de los logros. Para nosotros tiene que estar el apoyo para que haya desarrollo, porque sino se va detrás de algo que se logra eventualmente y en realidad lo que queremos es apoyar para que eso se logre. Son criterios distintos que tenemos a la hora de pensar las políticas públicas y el deporte argentino. En ese sentido, hay aspectos que han sido, en materia de género, muy coyunturales. Nosotros tenemos una dirección de capacitación con la que transversalizamos constantemente todos los ámbitos, han pasado por la capacitación de género más de 15 mil dirigentes y dirigentas de todo el país, entre ellos y ellas, las autoridades del deporte de las provincias. Hemos combinado el año pasado para que un representante de cada provincia haga una diplomatura en género en la Universidad de Buenos Aires, que fue la primera diplomatura en género en deporte que se lanzó. Firmamos un convenio con la UBA para becar a representantes de todas nuestras provincias. El año pasado lo hicieron seis federaciones nacionales y este año lo completan otras cincuenta federaciones nacionales que tenemos en los distintos deportes. Eso tiene que ver con que se vayan armando las áreas de género en todos los ámbitos, en los clubes, en las áreas del deporte de las provincias y municipios, en las federaciones nacionales, para poder ir dando esas transformaciones culturales que necesitamos y por otro lado estructural, porque para lograr eso hay que ser más equitativos y equitativas a la hora de repartir los recursos, de ocupar los espacios, de generar ámbitos propicios para que las mujeres se integren en los distintos roles, no sólo dirigencial, sino también como entrenadoras, fiscalizadoras...

-La sensación es que estás empezando de cero en un montón de situaciones...

-Bueno, un poco sí (se ríe). Hay algunas áreas que sí están establecidas y sistematizadas, incluso están establecidas por ley, como los Juegos Evita, por ejemplo. Han sido políticas que se han mantenido en el tiempo. El escenario hizo que se tuvieran que suspender el año pasado y este año estamos haciendo todo lo posible para llegar por lo menos a la instancia de la final provincial y ver si la situación sanitaria de acá a octubre nos permite hacer la final nacional. Son todos los cambios de escenario que plantea la pandemia y este la verdad que fue un cambio muy abrupto, porque cuando se disparó el pico de casos, en Semana Santa, el escenario era muy distinto. Una vez que se disparó, hay que tomar las medidas correspondientes para poder frenarlo, porque si no se van a ver imágenes que nadie quiere.

-El reglamento de las becas también tuvo modificaciones, con la contemplación de licencia por embarazo, maternidad, paternidad, interrupción voluntaria del embarazo y violencia de género, entre otras.

-Si, porque nos parece indispensable que quienes están representando a nuestro país y destinando muchas veces diez o quince años de su vida para representar al país, tengan un contexto lo suficientemente resguardado como para poder planificar su vida también. Que la maternidad y la paternidad no sea algo que tenga que postergarse hasta que la carrera deportiva termine, o que en todo caso si se posterga sea por una decisión personal y no una necesidad porque no hay un contexto que acompañe esa maternidad para una deportista. La verdad es que nos parece que ahí tiene que entenderse que los derechos que están para todas las personas también lo están para quienes representan al país en el deporte. Es como muy elemental pero lamentablemente nos pasó. Este año hubo una federación que se comunicó con una atleta para decirle que no iba a poder continuar con la beca. No hizo la consulta previa con nosotros, porque obviamente no hubiéramos permitido que se suspenda la beca, de hecho no se suspendió. Pero la situación se planteó. Por eso queremos transformar ese reglamento, poner esta reglamentación para que no dependa de la buena voluntad de la gestión de turno el hecho de que una atleta pueda cursar su maternidad con el sustento económico para poder luego continuar con su carrera deportiva, porque si no las mujeres que afrontan su carrera deportiva tienen que postergar su maternidad muchas veces hasta los 33 o 35 años, dependiendo de cada disciplina. Está bueno que eso suceda si es una determinación, no porque no quede otra.

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