Un puñado de firmas que se dibujaron en la mañana madrileña del sábado pasado cambió el mapa argentino de los negocios. La familia Bulgheroni, la petrolera británica BP y la asiática Cnooc acordaron la integración de sus activos en el país. De esa manera, crearon Pan American Energy Group (PAEG), un holding que tendrá una facturación anual estimada de US$ 7.300 millones (unos $ 118.000 millones al tipo de cambio del último día de 2016) y se convertirá en una de las tres mayores empresas con actividad en el país, sólo por debajo de YPF (el año pasado tuvo ingresos por $ 210.100 millones) y en una línea cercana al Grupo Techint, que tiene ventas estimadas por U$S 15.200 millones a nivel mundial (la empresa no desagrega las cifras correspondientes a la Argentina).

Pese al tamaño de la transacción, no implicó el intercambio de montos en dinero. Entre los empresarios llaman a esa clase de negocios con una abreviación paradójica: le dicen cash free.

PAEG será el resultado de la unión entre Pan American Energy (PAE), la segunda entre las mayores petroleras del país, con actividad en el negocio de exploración y producción de hidrocarburos, y Axion Energy, que participa en la refinación y la venta de combustibles y pelea el segundo lugar en participación de mercado con Shell.

PAE, responsable del 20% de la oferta local de crudo y del 12,5% en el caso del gas, pertenece a la británica BP, que tiene un 60%, y a Bridas Corporation, dueña del restante 40 por ciento. En esa última compañía conviven en partes iguales la familia Bulgheroni y Cnooc.

Pero Axion es sólo de Bridas, algo que la familia Bulgheroni considera desde hace tiempo un pecado original que data del momento en que la empresa le compró el negocio a la norteamericana Exxon (dueña de la ex Esso), en 2012. Tanto Carlos (falleció el año pasado) como Alejandro Bulgheroni creían que los británicos debían acompañarlos en su expedición hacia el denominado downstream, pero no lograron convencerlos en aquel momento.

La operación del sábado fue anunciada hoy a la bolsa de Londres y vuelve las cosas al punto que deseaba la familia local hace cinco años. Eso se debe a que la integración de activos dejará a BP con el 50% de la nueva empresa, mientras que la otra mitad será de Bridas, donde seguirán conviviendo los Bulgheroni y sus socios chinos.

La conducción del nuevo gigante, en cambio, quedará en manos de la familia argentina. Alejandro Bulgheroni será el presidente de la empresa, mientras que su sobrino Marcos (uno de los hijos de Carlos) ocupará el sillón del CEO.

En parte, se trata de una consolidación de los roles que hasta ahora tenían los dueños locales del negocio, quiénes timoneaban la petrolera aunque no tenían la mayor parte del capital social. Es un esquema que Carlos, reconocido como el mejor lobbysta argentino, había llevado a la práctica desde hace años.

La representación de todos los socios se dará en el Directorio de la nueva firma, donde los asientos se repartirán de manera proporcional a su participación accionaria.

Fuente: La Nación

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