El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó del anuncio de la extensión de la cuarentena con el presidente Alberto Fernández y reconoció que “esto es largo y el cansancio, el hastío, la ansiedad y la angustia, traen descuidos”. Sin embargo, advirtió: “Sepan que si los números no bajan, va a haber que ir a una cuarentena mucho más dura”.

Por eso resaltó el fortalecimiento del sistema sanitario: “Si no hubiésemos duplicado las camas, la Provincia estaría estallada”.

El gobernador aseguró que “el 20% de los 3437 decesos registrados por coronavirus tiene menos de 60 años”, y consideró que "la esperanza está en la vacuna" al participar desde la Residencia de Olivos.

“En la provincia de Buenos Aires seguimos como veníamos, con las restricciones que teníamos”, dijo sobre la extensión del aislamiento. En el interior también continuará con el sistema de cinco fases. “Hasta el 16 de agosto vamos a mantener las cosas como están. El virus está circulando más y se detecta mayor cantidad de contagios, internaciones y fallecidos”, alertó.

La señal de alerta la había dado el propio ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, quien había advertido que “las camas de terapia intensiva pueden colapsar en la segunda quincena de agosto”.

“Aquellos países que parecían tener controlados los contagios tuvieron rebrotes. Tal como lo hicimos en el AMBA, en el mundo se ve una cuarentena intermitente”, aseguró Kicillof, en mención a lo ocurrido en Estados Unidos, Israel, Australia, España, Alemania y China.

Por otro lado, dijo: “No se pueden hacer cosas distintas de un lado y el otro de la General Paz. Le agradezco a Horacio ya que hemos podido dedicarnos a cuidar a la gente y su salud. En la Provincia, el sistema público soporta a mayor cantidad de población que en la Ciudad. Hay que ejercer la solidaridad de un lado y del otro, así es como hay que trabajar”.

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