La paciencia se les diluye, el salón sigue vacío y los argumentos y justificaciones que escuchan no los conforman. Los gastronómicos andan más golpeados que nunca, con puertas cerradas luego de poco más de un mes con acceso de clientes, y empiezan a palpitar que los diez días de Fase 3 pueden ser más. Por eso apuran alguna alternativa para que su actividad tenga algo más de vida en lo inmediato.

Con delivery y take away como única opción, sin posibilidad de atención en mesas desde el pasado sábado, propietarios de bares y restaurantes hicieron circular un crudo gesto de rebeldía ante la posibilidad de ser obligados a continuar en esta situación al menos por otra semana más. “Porque no recibimos ayuda, el martes 8 de septiembre Abrimos Sí o Sí”, advierten desde un flyer que se viraliza desde redes sociales.

“La idea no es caer en la ilegalidad, pero es muy difícil seguir así”, confiaron a Ahora Mar del Plata los denominados “autoconvocados” del sector, empresarios y comerciantes que sin tener una agrupación formal se mueven en conjunto en procura de una salida favorable para sus comercios.

Esta semana tuvieron reuniones con funcionarios municipales, incluido el propio intendente Guillermo Montenegro. Le plantearon una situación que para nada desconoce a esta altura de la situación: firmas que cierran, sueldos que no se pueden pagar, mercadería en riesgo porque tuvieron que cerrar cuando habían vuelto a la actividad y costos fijos imposibles de afrontar si no facturan.

Tenemos claro que pueden ser una semana o diez días más de Fase 3, y eso es darnos el golpe de nocaut”, explicaron a Ahora Mar del Plata quienes volverán a cruzarse con autoridades la semana próxima. Quizás este lunes, en el marco de una nueva reunión de la Comisión de Reactivación Económica.

Las urgencias de este y otros rubros empiezan a apurar gestos de parte del municipio. En tal sentido insisten con algunas opciones que abran opciones de mejores ventas sin implicar un riesgo sanitario, en medio de un contexto de contagios sostenidos.

El sector textil insiste en que se les dé, al menos, la oportunidad de ingresar aunque sea a un cliente en sus locales, ya que desde que rigen condiciones de Fase 3 solo se les permite atenderlos en la vereda. “Parecemos manteros”, se quejó un destacado comerciante del ramo.

Pequeñas flexibilizaciones como esa abrirían chances para lo que se presenta como “Fase 3 y medio”, que podría incluir para la gastronomía alguna opción de recibir a su clientela. En el sector trabajan sobre dos propuestas, que podrían incluso ir juntas. La primera, reducir el aforo y atender puertas adentro hasta 20% de la capacidad máxima del local (en Fase 4 era hasta 50%). La otra: que al menos se les habilite el servicio de mesa en la vereda, como ya rige en Capital Federal, donde el ritmo de contagios es aún más intenso que en Mar del Plata.

“Abrir ya casi no alcanza, la ayuda del Estado a esta altura es mínima, no aparecen subsidios ni créditos, hay dueños que ya reclaman locales por demoras en pago de alquileres y las cargas impositivas no cesan”, enumeró un empresario del rubro gastronómico.

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