En el medio del Encuentro Nacional de Mujeres que se está desarrollando en Trelew, del que participan miles de mujeres y en el que el domingo hubo incidentes que terminaron con 8 detenidos, una carta de una militante que no estuvo allí, llamó la atención: se trata de Brenda Barattini (20), quien está presa en Córdoba por cortarle los genitales a su amante.

La joven, que nació en Comodoro Rivadavia, está detenida desde hace casi un año en la cárcel de Bower por lesionar con una tijera de podar a Sergio Fernández (40).

Según difundió el diario El Patagónico, la chica escribió una carta abierta que difundió en el marco del encuentro. En ella dice que le gustaría estar participando en Trelew, pero que no puede hacerlo porque está privada de su libertad aunque su "víctima" está "bien, sano" y que por eso "bajaron la calificación de mi carátula de lesiones gravísimas a lesiones graves".

La arquitecta cordobesa insiste en que su causa "fue exageradadesde el principio" y cuestiona a los medios que "sin saber nada me juzgan" y que "siguen cayendo en el amarillismo machista".

Barattini dice que ella se tuvo que "inmolar" y que no ven su "daño". Asegura que el de Fernández "es reparable" y que "de hecho, ya está reparado", pero que el suyo " se incrementa en este establecimiento calamitoso, sometida a condiciones insalubres que no imaginan". Afirma que ve a sus compañeras en el penal de Bower "al borde del suicidio constantemente" por las "injusticias" diarias: "Un pabellón con niños, un área médica deficiente, la degradación humana en los traslados, mujeres que no pueden ver a sus hijos menores de edad porque llevan el apellido del padre... por más que el padre no se haga cargo de ellos", enumera.

En su texto, fechado el 12 de octubre, Barattini se pregunta "si es necesario que una mujer tenga que llegar al punto que la dañen y la expongan, sólo para que la sociedad vea su dolor", y cierra la nota en lenguaje inclusivo: "Abrazos a todes".

La carta

Hola a todes: Qué lindo sería estar ahí con ustedes. Quiero comentarles que lamentablemente sigo privada de mi libertad. Quien se hace llamar "víctima" tiene nombre: Sergio Aníbal Fernández; él está bien, sano, por ello bajaron la calificación de mi carátula de lesiones gravísimas a lesiones graves.

Nada de lo que especulaban los medios de comunicación ni los médicos ocurrió. La carátula fue exagerada desde un principio, pese a esto los medios siguen hablando de amputación y mutilación, sin saber nada me juzgan...sin conocer. Siguen cayendo en el amarillismo machista, sin preguntarse el origen de ésto.

A Sergio Aníbal Fernández le han tapado la cara siempre. Sé que la mayoría de las mujeres no denuncian, este hombre me denunció, pero yo no me escondo, al contrario. Pese al contexto de encierro he salido a manifestar mi situación.

Siempre me pregunto si es necesario que una mujer tenga que llegar al punto que la dañen y la expongan, sólo para que la sociedad vea su dolor. Quizás ahí ya sería tarde.

Tristemente, ahora pueden escucharme.

Sin embargo, a él nunca le preguntaron por qué eliminó lo que lo compromete, yo quería que lo investigaran, lo hicieron, pero fue tarde.

Lamentablemente siento que me he tenido que inmolar, yo soy responsable...pero no ven mi daño. El daño de Sergio Fernández es reparable. De hecho, ya está reparado. El mío no se repara... y se incrementa en este establecimiento calamitoso, sometida a condiciones insalubres que no imaginan. No sólo hablo por mí, incluyo a mis compañeras. Es triste ver a reclusas de Bouwer al borde del suicidio constantemente.

Este lugar no se asemeja a ninguna imagen de la que quizás todas suponemos. Veo muchas injusticias: un pabellón con niños, un área médica deficiente, la degradación humana en los traslados, mujeres que no pueden ver a sus hijos menores de edad porque llevan el apellido del padre... por más que el padre no se haga cargo de ellos...

Ojalá esto se solucione pronto para bien de todes.

Abrazos a todes!

Brenda Micaela Barattini 12 de Octubre de 2018.Bouwer.Cba

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