La conmovedora iniciativa de los padres de Justina en su cumpleaños
Era el último deseo de la nena. Ella esperaba un corazón que no llegó a tiempo pero, a través de su historia, buscará marcar a la ciudadanía argentina

Una cadena de donantes, eso le pidió Justina Lo Cane a sus papás como último deseo. Pese a que el corazón que esperó durante cuatro meses no llegó a tiempo, ella quiso que su caso desencadenara en una cruzada solidaria para personas con historias parecidas a las suya.

Entonces, la propuesta -que actualmente lideran Ezequiely Paola- es que hombres y mujeres de todas las edades se registren como donantes en el Incucai e inviten a otras 7 personas a que sigan sus pasos. El momento clave es este sábado 9 de diciembre, día en que Justina habría cumplido los 13 años.

"Recuerdo ese 9 de agosto cuando a Justina le preguntamos qué quería hacer, cómo quería que pidiéramos por ella. Sus palabra fueron claras: ‘Ayudemos a todos los que podamos, Papi’. Lo pidió con esa mirada plena de alegría y bondad, con esa naturalidad fresca. Por ese deseo de Justina estamos acá. Ella nos guía e inspira todos los días”, confió Ezequiel en diálogo con Clarín.

Y pidió que la campaña #MultiplicateX7 continúe pasado el fin de semana, porque tanto él como su esposa le prometieron a su hija mayor no bajar los brazos. "El proceso es muy doloroso. La incertidumbre de saber si lleva el órgano o no, es un angustiante. Por eso, tenemos planeadas actividades relacionadas al tema que les iremos contando de a poco. Por suerte, se van sumando voluntarios y traen ideas, energía positiva", detalló el papá de Justina, y enumeró a las familias que hoy acompañan.

"Santy, Zoe, Delfina, Maria, Pietro, Sandra, Santi... y te podría seguir dando más nombres, están todos publicados en nuestro Facebook. Queremos que ellos tengan que preocuparse por estar con sus seres queridos y, nosotros, ayudarlos a pedir más", explicó.

Mientas tanto, los días sin Justina se sienten. "Se la extraña mucho. Ceferino (8) y Cipriano (6), sus hermanos menores, nos dan fuerza para seguir. También la familia y los amigos nos contienen. Todos los que se acercan nos regalan y devuelven un poco de nuestra hija. Eso a la vez nos ayuda a tenerla presente, y no solo en el recuerdo", resumió Ezequiel.