La obra privada, que tenía continuidad desde el pasado 11 de mayo, quedó paralizada desde hace una semana en coincidencia con el retroceso que el partido de General Pueyrredon tuvo hacia la instancia de Fase 3 del plan preventivo que la provincia instrumenta para controlar la situación sanitaria en la provincia.

Y todo indica que en próximas horas el Boletín Oficial bonaerense prorrogará esa condición ante el nivel de contagios que mantiene el distrito, todavía en alza a pesar de estos primeros días en los que se cancelaron actividades en busca de reducir la circulación de gente.

La industria, que es una de las principales generadoras de mano de obra en la ciudad, busca una salida aunque sea mínima para escapar a esta situación de parálisis casi total que se vive por estos días. La excepción corresponde a trabajos que estaban en marcha y podrían implicar riesgos, por lo que o bien se les autorizó continuidad o se dio un permiso para garantizar condiciones de seguridad.

“Somos la única gran industria parada por completo”, aseguran desde las empresas del ramo, que insisten en el casi nulo índice de contagios que han tenido en su ámbito y la mínima incidencia que el movimiento de estos trabajadores podría tener en el sistema del transporte público, reservado para los denominados “esenciales”.

Las quejas del gremio

Desde el propio gremio, la Uocra, también se advirtió sobre esta inconveniencia de cerrar las obras. Entienden que lo único que se logra es frenar el trabajo formal y abre camino a un formato de “changas” que los propios trabajadores realizan por su cuenta y en un contexto de menor control sanitario, alejado de los protocolos previstos por esta industria en sus desarrollos.

La carta que juega el sector por estas horas es lograr una habilitación al menos parcial para volver a la actividad. Así lo plantearon de manera formal desde la Cámara de Desarrolladores Inmobiliarios ante el Ministerio de Producción bonaerense, donde les dieron un primer guiño. Pero queda que la cartera de Salud dé su opinión sobre el posible impacto de devolver a los albañiles a las obras.

La chance que esperan parece estar en la próxima reunión de la Comisión de Reactivación Económica, que integran funcionarios y concejales para evaluar la reapertura de actividades por vías de excepción. Así se había logrado hace un par de meses el regreso de la gastronomía, cuando todavía no lo permitía el encuadramiento de fase que preveía entonces la provincia.

El problema es la mínimo o nulo margen que la comuna tiene para resolver habilitaciones en esta instancia. Según las normas vigentes, en Fase 3 y distritos de más de 500000 habitantes toda autorización en este sentido debería llegar desde la Jefatura de Gabinete del gobierno nacional.

La actividad se desarrolla esencialmente al aire libre. Asimismo, contiene a un sector vulnerable de la población y, la UOCRA ha alertado que dicho sector al ver las obras cerradas tiende a trabajar igual bajo el formato de “changas”; lo cual a nivel sanitario representa un peligro superior que el tenerlos controlados en obras habilitadas sujetas a inspecciones periódicas q garantizan el seguimiento del protocolo.

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