Los bomberos marplatenses que participaron como refuerzos en el combate de incendios que complicaron a la provincia de Córdoba volvieron a la ciudad con la satisfacción de la misión cumplida y enormes gestos de reconocimiento de quienes agradecieron su valiosa colaboración.

Un chiquitito Tian, todos los días iba al cuartel y nos pidió que todos los días tocáramos bocina cuando pasáramos por la casa. Y hacíamos eso, nos mandó una nota muy emotiva. Muy agradecido a todo Córdoba, una demostración de afecto por haber ido a apagar el incendio”, contó Pablo Polarolo, uno de los bomberos que trabajó en la ciudad.

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El grupo marplatense estuvo más de una semana en el frente de combate del fuego. Se le asignaron tareas en la localidad de Villa Soto, una zona serrana y de vegetación y topografía más que compleja para enfrentar las llamas.

“Hacía 9 meses que no llovía en el lugar, las temperaturas promedio eran entre 28 y 33 grados con un 7 y 10% de humedad. Extremadamente seco. Las sierras elevadas y de vegetación cerrada y arbustiva con espinas. Era dificultoso llegar. Esa combinación hace que los fuegos cuando se activan sean violentos, se propagan rápidamente”, describió el bombero.

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En el lugar trabajaron durante 10 días con distintas brigadas y en condiciones extremas. “Todo incendio que se genere con esa condición va a ser rápido. Cuando te relevan ya generas un contacto con la gente del pueblo, con otros bomberos, con otras brigadas. Tradicionalmente lo que se hace es enfilar las autobombas y se genera una caravana”, recordó.

Además de la carta del niño, el bombero recordó otra insólita anécdota del agradecimiento de la gente del pueblo. “Un día paramos en una estación de servicio con las autobombas, éramos 39, paramos a cargar combustible y nos regalaron 39 cafés, fue increíble",detalló.

En esa acción los brigadistas interactuaron con tres aviones hidrantes del Plan Nacional de Combate del Fuego. Dieron logística de suministro de agua, tarea para la cual debieron afrontar caminatas de más de 15 kilómetros con los equipos, algunos de ellos llevados a lomo de mula por la complejidad del terreno.

En la experiencia participaron también bomberos de Miramar, Costa del Este, Tornquist y Monte Hermoso, personal provincial que –aclaró- “por primera vez sale de la provincia”. Por eso agradeció a las autoridades bonaerenses, en particular al Ministerio de Seguridad y su Superintendencia de Seguridad Siniestral

“Son incendios de un perímetro de magnitudes importantes pero salía toda la gente a saludar, nos regalaron cosas y la experiencia fue inolvidable”, concluyó Polarolo.

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