La encuestadora Isonomía, que había hecho temblar a los mercados cuando presentó una ventaja de 9 puntos a favor de Cristina Kirchner sobre Mauricio Macri, llevó un poco de alivio al Gobierno con su último sondeo, que muestra que el jefe de Estado recortó la diferencia con la ex presidenta. Ahora, la brecha es de 4 puntos.

Desde el propio consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba, quien estalló de furia por entender que se trató de una "irresponsabilidad" su difusión, hasta del jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien se enojó porque se enteró de la difusión de esos números una vez que el cliente privado -una firma internacional- había filtrado íntegramente el trabajo que encargó a la consultora.

Ese sondeo, realizado al cabo de la primera quincena de abril, mostraba a Cristina sacando 45 puntos, muy lejos de los 36 de Macri, aunque con un alto porcentaje de indecisos: 20 por ciento, si se tiene en cuenta el 3% que dijo no poder contestar en ese escenario.

Esa encuesta, además, mostraba que la mayoría de los votantes de Sergio Massa en una primera vuelta se inclinaban principalmente por Cristina en un desempate y que los votos de Roberto Lavagna, acaso el que impulsa esquivar la grieta con más énfasis, se repartían en forma pareja.

Según publicó Clarín, ahora los números le dan aire al Gobierno.La semana pasada, trascendió un relevamiento de Demos, con fecha de cierre al 26 de abril, una consultora de aceitado vínculo con el oficialismo, que daba cuenta de un cambio de tendencia: mostraba a Macri arriba en una primera vuelta ante Cristina (37 a 33) y también en el balotaje (45 a 43). Pero al mismo tiempo generó interrogantes porque se advertía un escenario muy volátil: una semana antes, la ventaja era para CFK: 35 a 34 en las generales y 44 a 39 en una segunda vuelta.

Pero una nueva encuesta de Isonomía, realizada entre el 30 de abril y el 3 de mayo, en la que se relevaron 2358 opiniones en todo el país, renueva la expectativa del Gobierno. En cuanto a imagen, el Presidente cosecha un 37% de imagen positiva y 62% de negativa. En tanto, Cristina tiene 43% de imagen positiva y 57% de negativa.

Casualidad o causalidad, coincidió con la movilización de un sector de los gremios, en su mayoría alineados con el kirchnerismo, y el paro de transporte del 1 de mayo. Y, claro, con la explosión de la difusión del libro "Sinceramente", con el que Cristina Kirchner se volvió a mostrar en el centro de la escena.

Un dato: en el segmento de jóvenes, entre 16 y 29 años, es donde mayores dificultades tiene el Presidente. Allí tiene el piso de aprobación (31% positiva y 69% de negativa) y es donde Cristina más saca diferencia: la aprueba un 47% y la rechaza "apenas" un 53%.

En cuanto a la intención de voto, en una eventual primera vuelta, en la que eventualmente Roberto Lavagna fuera el representante de Alternativa Federal, Cristina obtiene un 31%, Macri se ubica segundo con 27% y el ex ministro de Economía reúne 15 puntos. Por su parte, el candidato de la Izquierda Nicolás del Caño cosecharía 5 por ciento.

Si la elección fuera hoy, el porcentaje de voto en blanco sería del 13% y hay un 8 por ciento que no quiera contestar a quién votaría.

Distintos especialistas de opinión pública consultados sostienen que es muy difícil advertir que porcentaje de ese universo es de "voto vergüenza" que iría al actual Gobierno; o, por el contrario, de arrepentidos de haber votado contra Cristina en 2015 pero que todavía no se animan a explicitarlo. "Pero que hay mucho de los dos, es seguro", opina un consultor.

En un eventual balotaje, Isonomía relevó que, en relación a la primera quincena de abril, se recorta la ventaja de Cristina sobre Macri: el 41% se inclinaría por la ex mandataria, frente a un 37% al líder de Cambiemos. De todos modos, sigue alto el número de indecisos (16% de voto en blanco) y de personas que no quieren ni pueden contestar (6 puntos).

Comentá y expresate