El caso de Justina, la nena de 12 años que necesita un corazón con urgencia, vuelve a poner el ojo en la necesidad de sumar donantes de órganos en la Argentina. Los mensajes y fotos se comparten y viralizan en las redes sociales; sin embargo, el corazón no aparece.

Una luz de esperanza llegó cuando los papás de Abril, la nena asesinada el domingo 5 en La Plata, quisieron donarle su corazón. Un gran acto de amor en medio del dolor y la bronca. Pero no pudo ser: no era compatible.

En Mar del Plata hubo casos similares. Todos los que solicitan un órgano están en una espera que parece eterna. A veces llega, a veces no.

Según el Incucai, en Argentina hay más de 11 mil personas que esperan por un trasplante de órganos o tejidos y la lista se actualiza constantemente. Por eso es tan importante, además de manifestar la voluntad, hablarlo con los familiares y amigos, para que conozcan cuál es el deseo de uno y multiplicar voluntades.

En lo que va de 2017 se concretaron 506 procesos de donación, que posibilitaron la realización de 1.252 trasplantes de órganos, 150 trasplantes más que los realizados en el mismo período del año anterior. En el transcurso de este año 144 pacientes pediátricos accedieron a un trasplante de órganos.

Si bien en lo que va del año 81.000 ciudadanos manifestaron su voluntad afirmativa respecto a la donación de sus órganos, todavía falta y mucho.

Las cifras indican que por cada donante hasta 10 personas pueden acceder a un trasplante. Incluso, el Incucai sostiene que “existen más posibilidades de necesitar un trasplante que de ser donantes”. Por eso hay que concientizar sobre una realidad que a veces no se toma en cuenta: una vida que se pierde puede salvar a muchas otras.

Comentá y expresate