Se trata de Carlos Sánchez, el humorista que después de 30 años de carrera logró cumplir su sueño de debutar como actor en una ficción a los 67 años.

El actor se incorporó hace poco a la tira diaria, interpretando al comisario Benítez, “pedí que me hicieran un casting y quedé”, contó el humorista a Teleshow y describió a su personaje como “una mezcla de corrupto e inepto al que lo único que le interesa es la guita”.

“Es re loco, porque mi primera vez en televisión fue cuando ni siquiera era conocido como humorista. Por eso, para mí, no cuenta. Mi verdadero debut lo logré ahora”.

Recién ahora, a sus 67 años, logró trabajar como actor, algo que anhelaba hace mucho tiempo. "No me costó mucho componerlo", se permite bromear Carlos y destaca que "si no tuviera miedo antes de empezar un nuevo proyecto, dejaría de ser un artista".

Carlos Sánchez lleva más de 30 años de carrera como humorista. En sus comienzos, trabajó con Juan Alberto Badía, Susana Giménez, Juan Alberto Mateyko y Marcelo Tinelli. También fue parte del inolvidable Café Fashion y encabezó decenas de shows.

En 2010, la vida puso a prueba a Carlos Sánchez. Después de unos estudios, le diagnosticaron cáncer, enfermedad contra la que lucha desde entonces. Comenzó en el riñón, se hizo tratamientos y cuando pensó que se había curado, los médicos le comunicaron la triste noticia de que se había propagado.

El cáncer había hecho metástasis en el hígado, el páncreas en las dos glándulas suprarrenales, en una costilla y en la cadera. Nuevamente se realizó tratamientos y logró salir adelante, pero hubo uno al cual no pudo vencer al que sigue combatiendo hasta el día de hoy.

“Estuve con medicación vía oral y todo lo jodido que tenía se curó, pero el único que es resistente a la quimioterapia es un tumor que tengo en la cadera. No se puede operar porque si tocan el nervio ciático me queda la pata estúpida. Entonces, me cambiaron a quimioterapia por vena”, explica el actor.

“Comparado a lo que tenía antes, ahora lo que tengo es un forúnculo. La verdad es que estoy muy bien. ¡Estoy bárbaro!”, celebra quien hasta hace un tiempo se realizaba dos sesiones por mes, ahora se redujo a una y le faltan seis meses de tratamiento.

Lo más valorable es que desde hace nueve años que lucha contra esta dura enfermedad, el actor y humorista jamás dejó de trabajar. “Esta quimio te cansa físicamente pero no es tan fuerte ni hace que se te caiga el pelo. No tiene otras consecuencias”, indica Carlos.

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