Mientras su hijo lloraba de la emoción por haber clasificado a las semifinales del Mundial de básquet con la Selección Argentina, Alicia Gullotta, la madre de Patricio Garino, recordó las dificultades que atravesó “Pato” para llegar a este momento de felicidad: la racha de lesiones en el Baskonia, la falta de confianza y episodios de pánico que hasta le sacaban las ganas de jugar. Hoy todo eso es historia y el marplatense vive un momento soñado en el equipo de Sergio Hernández.

El equipo nacional venció 97 a 85 a Serbia, uno de los máximos candidatos al título, y se metió entre los cuatro mejores. Antes, ya había conseguido el pasaje a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Todo redondo para Garino, un estandarte defensivo que también la mete: este martes se despachó con 15 puntos y 3 asistencias.

“Realmente están dando lecciones de buen básquet, porque no solamente se gana con garra y con ganas. No hay individualidades, es un equipo que hace bastante tiempo que viene junto y esto se nota en la cancha. Son grandes amigos y lo de hoy fue una hazaña. Nadie hubiese pensado que le iban a ganar a los serbios. Recién estuve hablando con ‘Pato’ y están agrandados, ya le quieren ganar a Estados Unidos también”, explicó la mamá de Garino, en diálogo con Telediario. La Selección Argentina conocerá este miércoles a su rival, que saldrá del ganador del duelo entre Estados Unidos y Francia.

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Sobre la comunicación que tuvo con su hijo tras el partido, Alicia contó que “los primeros dos minutos lloró todo el tiempo. Obviamente que lo dejé que se descargara y después me decía: ‘No lo puedo creer’. Está contento y yo estoy feliz por él, porque no la ha pasado bien, ha sido un año y medio muy duro, con lesiones, una tras otra, que no lo han respetado. Tuvo un bajón anímico muy importante y esta es la frutilla del postre. No sé si soñaban con esto, pero llegar hasta acá ha sido increíble para ellos”.

Tanto Alicia como Oscar, el padre de “Pato”, fueron parte del sostén emocional del alero en su momento más difícil. Una fractura de mandíbula, y un fuerte esguince de rodilla seguido de una lesión muscular lo dejaron al borde de abandonar el básquet. “Es durísimo, hay que estar... La factura viene después, porque obviamente que el cuerpo recibe todo eso. Pato juega desde los 6 años al básquet, ha tenido de todo, quebraduras en los pies, en las manos, en los dedos. Pero lo que pasó hace un año fue tremendo, muy difícil. Le pasó cuando recién llegó al Baskonia (España), un equipo que lo bancó, que le puso los mejores médicos, los mejores tratamientos y los mejores cirujanos”, señaló Alicia. “Pato tiene una cuenta pendiente para este año, que es devolverle al Baskonia lo que no ha podido hacer hasta ahora. Creo que la confianza que le va a dar este ´Mundial lo va a ayudar para tener una buena temporada en Baskonia”, agregó.

No obstante, tras sufrir episodios de pánico, “Pato” Garino se apoyó en un profesional que le permitió dar el salto y salir adelante. “El click lo tenía que hacer su cabeza. Él tenía falta de seguridad en su cuerpo, sus piernas no estaban fuertes después de las lesiones... Sufrió un momento de pánico en la cancha el año pasado. En el primer partido que jugó se sentía mareado, con ganas de vomitar. No quería jugar y eso lo hizo sentirse muy inseguro. El click lo hizo luego de pasar por las manos de un psicólogo cordobés, que fue un santo. Fue el que lo bancó y el que lo ayudó”, concluyó Alicia.

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