Estar más en la calle y menos en el despacho. Estar más cerca de los marplatenses y mostrarse activo. Y no quedarse callado ante los ataques de la oposición. A esa nueva estrategia parece aferrarse el intendente Carlos Arroyo para levantar su imagen de cara a las elecciones, según cuentan altas fuentes del Gobierno.

Arroyo está decidido a ponerse la campaña al hombro. Por eso, hasta octubre será habitual verlo recorrer Mar del Plata de punta a punta con anuncios, inauguraciones y promesas de campaña. “La estrategia es clara: que el intendente esté más cerca de las cosas que se hacen. La idea es distribuir mejor el tiempo de trabajo”, explican sus asesores de máxima confianza.

Al intendente, dicen, se lo verá más activo que nunca. Su agenda no le dará respiro: desde tener contacto cara a cara con los vecinos, pasando por supervisar tareas de limpieza en un basural de un barrio periférico, hasta encabezar grandes actos con la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. Todo, creen en el Gobierno, servirá para sumar votos.

El primer año de gobierno no fue nada fácil para Arroyo. Todo lo contrario: su imagen se desgastó al ritmo de los problemas en la gestión y los números en rojo de las arcas municipales. La interna del PRO tampoco lo ayuda. “La gestión de Arroyo es pésima”, disparan desde la oposición. Esa misma frase suele escucharse, con algunos matices, en varios despachos de funcionarios provinciales con llegada a Vidal. Arroyo tomó nota y buscará mostrarse como un intendente con gestión.

Fortalecer la relación con la gobernadora será otro punto clave de la estrategia. Arroyo dice que el vínculo con Vidal es “muy bueno”, aunque desde el entorno de Vidal toman un poco de distancia y definen la relación como “normal”. De todas maneras, todos coinciden que el vínculo mejoró desde el desembarco del ministro de Gobierno bonaerense, Joaquín de la Torre, convertido a esta altura en la sombra de Arroyo y en los ojos de Vidal en Mar del Plata.

El primer año de gobierno no fue nada fácil para Arroyo. Todo lo contrario: su imagen se desgastó al ritmo de los problemas en la gestión El primer año de gobierno no fue nada fácil para Arroyo. Todo lo contrario: su imagen se desgastó al ritmo de los problemas en la gestión

La nueva estrategia mostrará, también, a un intendente más combativo de lo habitual. “Está harto de las críticas infundadas”, cuentan en su círculo íntimo. Así, Arroyo no dudará en salir a contestar con su lengua filosa cada vez que los medios le pregunten sobre los cuestionamientos de la oposición a su gobierno.

En medio de la estrategia electoral, la coyuntura política no le da respiro al oficialismo. Cuentan en los pasillos de la Municipalidad que esta semana Arroyo explotó de furia tras la reunión de la comisión de Educación y Cultura del Concejo Deliberante en la que la secretaria de Educación, Ana María Crovetto, recibió duros cuestionamientos de los concejales oficialistas y opositores. “Fue una interpelación encubierta a Crovetto”, se escuchó en el despacho del intendente. En otras palabras: la campaña ya comenzó y está al rojo vivo.

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