Por Federico Farley

Luego de ser resistida por muchos sectores sociales en todo el mundo, incluso en su propio país, la vacuna rusa pasó con éxito las evaluaciones intermedias de la fase 3 y su prestigio creció notablemente después de que la revista científica The Lancet publicara sus resultados. Ahora son cada vez más los países interesados en conseguirla.

La vacuna que había sido criticada por su aprobación temprana sin los ensayos de fase 3 y rechazada por la Unión Europea para sus campañas de vacunación, ahora es una de las más confiables por los resultados positivos que arrojaron sus estudios. El análisis intermedio de los ensayos clínicos de la fase 3 mostró una eficacia del 91,6 % contra Covid-19, en la que participaron más de 20.000 personas.

La carrera por las vacunas dio mucho que hablar durante el 2020 y la Sputnik, así nombrada por el primer satélite ruso en la vieja carrera espacial, fue por mucho la que ha generado más polémica a nivel mundial. Contó en una primera instancia con la resistencia y el rechazo de la Unión Europea, Estados Unidos y hasta incluso de sus propios ciudadanos. La falta de información de los resultados de la fase 3 provocaba indignación en sectores ciudadanos de Argentina, que fue el segundo país en aplicarla luego de Bielorrusia. Es que, en principio, la distribución de las vacunas parecía dividirse en ejes políticos: Las aprobadas por Occidente eran principalmente las vacunas de Pfizer, Astrazeneca y Moderna, producidas por laboratorios británicos y norteamericanos, mientras que la Sputnik V era utilizada en Rusia, Bielorrusia, Kazajstán, Uzbekistán, Corea del Sur, Irán, Argentina y Bolivia, entre otros.

Sin embargo, luego de la publicación en The Lancet, los países europeos empiezan a abrir sus puertas hacia la vacuna. Hungría fue el primer país de la Unión Europea en aprobarla, mientras que otros países como España y Francia notifican que esperan todavía la aprobación de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA por su sigla en inglés), pero que están dispuestos a adquirir dosis de la vacuna. Lo que sucede en Europa, es que como se acordó la adquisición de dosis de manera centralizada desde la Unión Europea, muchos gobiernos han demostrado interés por conseguir la vacuna rusa pero deben esperar su aprobación correspondiente.

Además, según medios rusos ya se habrían iniciado los trámites para acordar la llegada de la vacuna al continente europeo, pero desde la sede en Bruselas de la Unión esa información fue desmentida rápidamente, lo que generó tensión entre las partes. Desde el diario El País, de España, aseveran que los resultados de la vacuna son “igualmente sorprendentes en cuanto a la generación de bulos e infundios”.

En el Washington Post de Estados Unidos ponen en tela de juicio el cuestionamiento precoz de la vacuna rusa y dicen que lo que les parecía motivo de burla hace unos meses, ahora empieza a parecer un éxito global.

En nuestro país la vacuna también fue duramente atacada y con ella el accionar del gobierno del presidente Alberto Fernández. Elisa Carrió, una de las líderes opositoras, lo tildó de “envenenador serial”, pero luego de que la revista británica publicara los resultados positivos, el presidente retomó ese juego y dejó en claro que su decisión con la vacuna rusa era acertada: “ahora resulta que me piden por favor que consiga veneno para todos los argentinos”

Incluso en Rusia la vacuna era tomada con una fuerte desconfianza, a pesar de que fue transmitido en vivo el momento en el que se vacunaba a la hija del presidente Vladimir Putin.

Los países que aprobaron su uso ya suman 27 desde que Hungría se sumó a la lista, siendo el primer país europeo en hacerlo.

Las dosis de la Sputnik son más baratas que el resto de las vacunas y además su conservación es más sencilla ya que requiere una temperatura entre 2 y 8 grados Celsius, pero lo que resta solucionar ahora es su distribución, ya que solo entre Argentina, Venezuela y Brasil se han adquirido 80 millones de dosis y en Argentina no se han cumplido los términos de entrega, aunque los aviones encargados de traer las vacunas a nuestro país continúan trayendo cientos de miles de dosis. También, para intensificar su producción masiva, comenzarán a producirse en Irán. La Sputnik V parece estar demostrando que la capacidad científica de Rusia es igual de confiable que la del resto de los países y que los condicionamientos políticos deben hacerse a un lado para atender a la emergencia sanitaria mundial.

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