La pandemia del coronavirus golpea a la economía y hay sectores que desde que comenzó la cuarentena obligatoria tuvieron que cerrar sus puertas, lo que significa una pérdida total de ingresos. Uno de los rubros más perjudicados es el de los gimnasios, que si bien hay quienes optaron por ofrecer sus clases de forma virtual, no llegan a solventar los gastos de los impuestos. “La situación es insostenible y nos sentimos desamparados”, afirma Mauro, propietario de la cadena de gimnasios Red Line.

A través del video que difundió en las redes sociales de su gimnasio, quiso contar la problemática que los afecta, que “no solo involucra a los propietarios, sino también a los que trabajan en complejos deportivos en general”. “Entendemos que la situación es compleja para todos, pero nos estamos sintiendo prácticamente desamparados. No nos oponemos a que otros sectores trabajen, al contrario, nos pone contentos de que haya una reapertura paulatina”, asegura.

Lo que nos preocupa es que sentimos sensación de injusticia en ver que hay lugares donde las cosas no están haciéndose como se deberían hacer en términos de bioseguridad”, advierte, y destaca: “Si bien uno como comerciante asume los riesgos de tener que trabajar a veces en las condiciones que no son las más favorables para nosotros, venimos de inflación, recesión, devaluación, y nos adaptamos a eso. Pero nadie está preparado o asume el riesgo cuando emprende un proyecto frente a una pandemia mundial”.

Mauro explica que para el rubro “lo complicado de esta situación es que los impuestos siguen corriendo, los intereses también y los servicios siguen llegando”. “La pregunta es de dónde se supone que nosotros tenemos que sacar el dinero para hacernos cargo de todas estas obligaciones que tenemos en condiciones normales , y en condiciones donde incluso a veces uno sabe que hay meses peores que otros. De dónde se supone que sacamos el dinero para cumplir con todo esto”, se pregunta.

“La situación es insostenible, y algunos gimnasios están cerrados de hecho y otros virtualmente, porque cuando nos toque abrir el tema es cómo sostener los gastos de un negocio que no va a ser viable”, agrega.

Por otro lado, el propietario de los gimnasios aclara: “No nos interesa pedir nada, sí dejar en claro cuál es la situación. La realidad cambió pero nosotros seguimos estando. Tenemos que mirar hacia adelante y pensar que de las decisiones que tengamos pueden salir un montón de cosas viables y dependemos de los que verdaderamente toman las decisiones”.

“Nos sentimos desamparados, estamos obligados a cumplir con cuestiones que son las mismas que debemos cumplir en situaciones normales”, remarca y cierra el video con una imagen de uno de sus gimnasios totalmente vacío y silencioso.

Comentá y expresate