Bolsas de supermercados tiradas por todos lados en la playa. Botellas, hojas de árboles, envases de jugos y gaseosas. Tapas, etiquetas, paquetes de galletitas y alfajores. Basura. Mucha basura. Basura que la lluvia arrastra hasta un pluvial, viaja por desagües inmensos y desemboca en el mar. La corriente deposita la basura en la orilla y se pudre ahí, lo que genera olores nauseabundos.

La postal de Puerto Cardiel repleta de basura se repite cada vez que llueve con intensidad en Mar del Plata. "Esta situación es frecuente porque casi todos los desagües terminan en el mar", dice el guardavidas Pablo Junakovic.

Embed

"La basura que deja la gente va toda al mar. Los guardavidas juntamos un montón de basura pero no podemos abandonar nuestro puesto de trabajo para sacarla de la playa. Por eso los desperdicios van a volver al agua en cualquier momento", advierte.

"La empresa 9 de Julio tendría que recolectar los montículos de basura que juntamos nosotros, pero no pasa nadie y el plático es ingerido por la fauna del mar, lo que afecta seriamente al ecosistema", sostiene el guardavidas.

Comentá y expresate