Los festejos de Año Nuevo en Mar del Plata se vieron opacados por dos casos de violencia extrema en la vía pública, ambos en el sector costero y con diversos heridos. Los videos de las agresiones de un patovica a un joven, que lo tira de espaldas contra el suelo, y de la barbarie en el Paseo Jesús de Galíndez, cuando una familia quiso pasar con su auto por la calle donde se desarrollaba una fiesta clandestina, se viralizaron y llegaron a medios nacionales e internacionales.

Javier Arrarás, tiene 21 años y es padre de una nena, había ido a bailar a un boliche de La Normandina, en Playa Grande, cuando a la salida divisó una pelea y quiso separar a los involucrados sin advertir que podría recibir un ataque del personal de seguridad.

El accionar de uno de los patovicas -que según muestran los videos nunca intervino en la pelea original- fue intempestivo: tomó a Javier por detrás, lo redujo en una toma certera, elevó su cuerpo y lo hizo impactar contra el asfalto. A pesar de que su cabeza impactó de lleno, no sufrió heridas cortantes. El joven se recuperó, pudo retirarse por sus propios medios del lugar y al otro día cumplió con su horario de trabajo.

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"Me podría haber matado", dijo Javier al día siguiente, cuando denunció lo ocurrido en la Comisaría 9na, y reveló que no pudo ver mucho de los videos que registraron la agresión porque le genera "mucha impresión".

El agresor fue rápidamente desvinculado de la empresa. En tanto, el boliche donde concurrieron Javier y sus amigos en Año Nuevo, llamado Ananá, fue clausurado por 72 horas por orden del Registro Provincial de Comercialización de Bebidas Alcohólicas de la provincia de Buenos Aires (REBA).

En paralelo al ataque brutal en Playa Grande, una fiesta ilegal se montaba en el Paseo Jesús de Galíndez donde un grupo de jóvenes colocó un gazebo en el medio de la calle y con parlantes sofisticados hizo del paseo costero una pista de baile y descontrol. Allí, una pareja junto a la madre de uno de ellos, que habían salido la madrugada a ver el mar, quedaron atrapados cuando los jóvenes no los dejaron avanzar para no interrumpir "la fiesta".

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Tras el bloqueo, la familia estuvo detenida en el lugar desde las 3 de la mañana casi hasta las 5. Luego se cansaron, se bajaron y les pidieron que los dejaran pasar pero se negaron. Allí se inició una discusión y todo terminó en una batalla campal. Los jóvenes le destrozaron el auto y los atacaron a piedrazos.

Las imágenes fueron captadas por varios testigos que estaban en el lugar. Allí se ve cómo los jóvenes destrozan el vehículo y el feroz ataque a las víctimas.

La mañana del 1 de enero una turista denunció que fue abusada sexualmentey que sufrió heridas de un arma blanca por parte de un hombre al que conoció en los festejos de Fin de Año en La Rambla y la llevó mediante engaños a un departamento, según consta en la denuncia radicada en la Comisaría de la Mujer local.

La fiscal que interviene en el caso, Dra. Andrea Gómez, enfatizó en que para esclarecer el caso será fundamental el testimonio del taxista que -siempre según la declaración de la turista- la trasladó junto a su atacante desde la zona del Casino Central hasta Av. Libertad y España.

"Ella fue junto a su cuñada a la zona de La Rambla, se separaron en un momento cuando la cuñada le dijo que iba a ir a comprar cerveza. En ese momento, un cuidacoches con el que habían entablado una charla le dijo a la víctima que su familiar se había ido del lugar y la esperaba en un departamento cercano", explicó la representante del Ministerio Público Fiscal y agregó que "hasta el momento la mujer no pudo determinar direcciones porque es de la zona sur de la provincia y era la primera vez que visitaba Mar del Plata".

Ya en el departamento, la joven no encontró a su cuñada y fue sometida al abuso sexual. Gómez especificó que "mantuvieron relaciones sin su consentimiento y cuando él quiso mantener otra práctica -y ella se volvió a negar- le tajeó la cara".

La fiscal afirmó que ambos abandonaron el lugar a bordo de un taxi y que el agresor "literalmente, la arrojó de un taxi en Av. Libertad y España".

Fuentes de la investigación comunicaron que "según la referencia de la mujer, el conductor que los trasladó tras el amanecer es un hombre canoso que tenía puesta una remera a rayas" e indicaron que el vehículo sería un modelo viejo y le falta el espejo retrovisor interno.

No obstante, para reforzar los mecanismos de control y la seguridad de las mujeres y disidencias, este verano regirá en Mar del Plata un novedoso programa para prevenir situaciones de violencia de género en las fiestas electrónicas multitudinarias que se llevarán a cabo en el mes de enero.

El programa "Esta noche #PasemoslaBien" apunta a combatir situaciones tales como que un varón se aproveche de un estado de indefensión para tener relaciones no consentidas, hasta que toque a una mujer sin su permiso, insista con invitarle un trago o la agreda verbalmente.

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Impulsada por la Dirección de Políticas de Género (dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social) del municipio de General Pueyrredon, esta campaña busca concientizar sobre los distintos tipos de violencia que se generan -principalmente- en las fiestas electrónicas y prevenirlas. Y, también, generar acciones concretas. Así, una chica que necesite ayuda ante un caso de acoso, abuso o cualquier otra forma de violencia podrá acercarse a la barra o a otros miembros del staff y decirle la palabra "SERENA", la que activará los protocolos para asistirla.

Los empleados de la organización de los eventos, incluyendo desde los responsables de los ingresos hasta la gente de la barra y de los baños, fueron capacitados para estar al tanto de las manifestaciones de violencia que puedan generarse.

Lejos de Mar del Plata, en Punta del Este, la nieta de Susana Giménez, Lucía Celasco, tuvo una fuerte discusión que habría incluido trompadas e insultos al salir de “Tequila”, un boliche de Punta del Este. La joven había ido a festejar allí después de la cena familiar pero cuando salió, alrededor de las 3 de la madrugada, protagonizó un violento episodio.

lucia celasco

Según afirmó Marcelo Parra, el veraneante con quien tuvo el intercambio, la vereda de su casa estaba llena de autos y, entre ellos, estacionado el de Celasco. La esposa de Parra tuvo que hacer varias maniobras para lograr sacar su vehículo. En ese momento apareció la nieta de Susana y comenzó a insultarla, increpándola para saber si había tocado su auto.

El marido salió en su defensa."Me cagó a trompazos, lo único que hice fue cubrirme para que no me pegara más. Está totalmente drogada este chica. Rompieron el timbre, cagaron a piedrazos la casa", contó Parra al sitio “Farándula Show”.

Otra nota de intolerancia se dio en Bahía Blanca, donde los festejos de Año Nuevo desencadenaron en una batalla campal donde varios jóvenes terminaron heridos.

El hecho ocurrió alrededor de las 7 de la mañana del miércoles 1° de enero en las inmediaciones de las calles Florida y Alem, en el Parque de Mayo.

Los jóvenes salían de un boliche cercano y al llegar a la plaza comenzaron a agredirse y se produjeron varios enfrentamientos, que incluyeron botellazos, palos y piedrazos.

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