La Cámara de Cervecerías Artesanales de Mar del Plata homenajeará a los héroes de Malvinas y a la fundación Nomeolvides con una cerveza que llevará ese nombre. Conmovidos por la labor de Julio Aro por la identificación de los soldados enterrados en el cementerio de Darwin, los maestros cerveceros trabajan en una cocción “malvinera”.

Julio Aro sintió la necesidad y la obligación de poder ponerle nombre a las placas de las 122 tumbas que decían “Soldado argentino solo conocido por Dios” en el cementerio de las islas. Cuando contó ese sueño, hubo quienes se animaron a soñar con él y, si bien no fue fácil y tardó más de una década, se hizo realidad.

Creó la Fundación “No Me Olvides” y de esos 122 soldados ya hay 115 identificados para terminar de cerrar una de las heridas más dolorosas de la historia argentina.

Aro y un grupo de voluntarios, se conectaron con los familiares para tomar muestras de ADN y cotejarlas con los soldados enterrados. En ese caminar se encontró con Elma Peloso, mamá de Gabino Ruiz Diaz, soldado caído en combate que yacía debajo de una de esas placas impersonales.

En el momento en que las placas comenzaron a tener nombre, también apareció el nombre de Gabino, pero por su estado de salud – Elma – no pudo estar con el resto de los familiares en un viaje comunitario. Pero el pasado jueves 5 de marzo el encuentro del alma entre Elma y Gabino se hizo realidad.

Por solidaridad de empresas, comercios, ciudadanos y voluntarios Nina viajó desde Corrientes para encontrarse con su hijo. Aro llegó a la Cámara de Cervecerías Artesanales de Mar del Plata con esta historia y como los sueños que se cuentan se comparten, mucha gente se puso manos a la obra.

Los cerveceros decidieron hacer una cocción para celebrar este sueño y ayudar a la Fundación No Me Olvides a seguir ayudando. Así nació una cerveza malvinera de nombre Nomeolvides que está hecha con una receta pensada para sostener la memoria de los héroes.

El agua de Mar del Plata, con flores no me olvides en la maceración, mitad de malta argentina, mitad de malta inglesa y miel bonaerense conforman una Honey única en su especie.

Dos cervecerías que abrieron las puertas para cocinar, presentar y distribuir los 80 barriles de 50 litros, que fueron todos precomprados por los miembros de la cámara. Boortmalt aportó la malta argentina y Krieg, la malta inglesa, para demostrar que ni el horror de la guerra pueden separar a los pueblos.

En tanto, el Vivero Antoniucci puso a disposición las flores para sostener la idea de la presencia permanente y la cooperativa apícola Qualitas, proporcionó 100 kilos de miel marplatense, para completar la receta.

Para que no falte el recuerdo del trabajo solidario conjunto, 2M se encargó de vasos, banderas y otros souvenir para que dure para siempre. La cita de la cocción será este viernes 13 de marzo, a las 13, en 12 de Octubre 7749 (Fábrica Antares).

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