Por Federico Bruno

El significado de los libros se reinterpreta según los lugares donde los leemos; un comienzo atrapante, una trama vertiginosa y un final inolvidable requieren de entornos que estén a la altura. En épocas de teletrabajo y de aislamiento preventivo, las cafeterías -protocolos mediante- se volvieron un buen lugar para desconectarnos y leer, estudiar o hasta escribir.

Le pregunté a la cronista Leila Guerriero (XIV Premio de Periodismo Manuel Vázquez Montalbán) si leyó o escribió más desde la pandemia de coronavirus y advirtió que los escritores "no son profesionales del encierro" y que todo esto se dificulta ya que hay un "sobrestímulo de un solo tema que es la pandemia". "Se perdió la capacidad del asombro", completó.

Al principio de la cuarentena en Argentina, cuando la mayoría de los negocios se cerraron, el escritor Martín Kohan publicó una vindicación de tomar café: "Entiendo que los cafés, en su desarrollo, aportaron otra transformación fundamental, ahora inscripta entre lo público y lo privado: crearon una forma de soledad que antes no existía, crearon otra forma de estar solo. En los cafés (no solo en los cafés, pero especialmente en los cafés) existe esa posibilidad: la de estar solo-con-otros", reflexionó el autor de Ciencias Morales.

Embed

Por su parte, la periodista Ingrid Beck dijo abiertamente que se alejó de los libros desde que no puede leer con la tranquilidad que antes lo hacía en espacios públicos.

En una ciudad como Mar del Plata, donde las bibliotecas siguen cerradas ¡hace más de un año!, se puede ir a un café no solo a leer sino a tejer esas redes de complicidad con extraños. En ocasiones personajes secundarios de la historia que estamos leyendo.

El listado de cafeterías con entornos interesantes para sumar a tu experiencia de lectura:

1. El Archivo, 25 de Mayo 3557: ¿Hay algo más inspirador para leer que la música clásica? Sumale un patio lleno de plantas, herrajes antiguos y un gatito que te viene a saludar. Hay dos patios, uno techado con pocas mesas y un piano, y el otro más amplio con sillas de jardín y unos pocos sillones.

Embed

2. Falucho y la vía. Funes 2402. Cerca de las vías del tren. Un lugar cálido y luminoso para llevar tu libro. Opción ideal para estudiantes que cursan en el complejo de Funes. También podés comprar mermeladas caseras, plantas y ramos de flores.

3. Niño lobo. Roca 1244. Frente a la Plaza del Agua, en sillas confortables y con una variada oferta de café. Mesas en la vereda para los días soleados del otoño.

Embed
Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de Niño Lobo (@niniolobo)

4. London. San Luis 1745. Un café con librería, de los últimos que quedan en la ciudad.

Embed

5. Sea & Coffee. Avellaneda 1432. Galería luminosa llena de plantas. Decoración alusiva al mar. Podés elegir las sillas tradicionales, sillones o una barra.

Embed

6. Prado. Bolívar 1302. Un café agradable y silencioso frente al mar. Gran oferta de tortas y pastelería. Antes de la pandemia ofrecían el servicio de mate.

7. El Argentino. Chacabuco 3627. Aunque es famoso por su oferta cultural, es una gran opción para tomar café por la mañana o la tarde con vista a la Plaza Pueyrredon.

Embed

8. Pirámide Café. Córdoba 2627. Una esquina ideal, rodeada de plantas y con una interesante propuesta de cafetería, comidas y productos veganos.

9. Café Heraldo. Lamadrid 2459. En la zona de los Tribunales de calle Brown. Pequeño y agradable, con muchas opciones de café.

Embed

10. Via dell Amore. Independencia 781. Esquina del barrio de La Perla. Especialistas en pastelería italiana, las joyas de su carta son los cannolis y cornettos.

Comentá y expresate