Silvina Batakis no solo es la nueva Ministra de Economía, sino que viene a ser el reemplazo de un funcionario que decidió renunciar porque no gozaba de la autonomía suficiente para tomar decisiones sobre el rumbo económico del país. Así que si bien se trata de una nueva funcionaria, en teoría elegida entre el Presidente y la Vicepresidenta, hay quienes dudan de que la flamante sucesora de Martín Guzmán pueda moverse con mayor libertad que él.

Fuentes de la Casa Rosada sostienen que la designación de Silvina Batakis fue expresamente decisión de Alberto Fernández, y que su mandato al frente del Palacio de Hacienda no se verá socavada por Cristina Kirchner. Aun así, hay quienes son más escépticos. "No va a tener carta blanca", dicen.

Desde Juntos por el Cambio argumentan que Batakis está alineada con el kirchnerismo. Los argumentos son: el origen de su designación (la salida de Guzmán se produjo a instancias de la Vicepresidenta); la procedencia de Batakis (es del núcleo de Eduardo Wado de Pedro, funcionario kirchnerista); su cargo como ministra de Economía durante el segundo mandato de Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires; el Instituto Patria y La Cámpora le dieron el visto bueno.

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En esta línea es que en la Casa Rosada temen un desgaste de la figura de Alberto Fernández y una pérdida de la confianza en el rumbo del país aun mayor. "Están preocupados por dar señales, a diestra y siniestra, de que Batakis responderá a Alberto Fernández y actuará con independencia del ala K", explica el sitio Infobae, a quien le dicen algunas fuentes que la la llegada de la nueva ministra "no fue un triunfo de Cristina Kirchner".

Aun así, las opiniones están encontradas. Algunos proyectan un acercamiento entre Cristina Kirchner y Alberto Fernández a partir de la designación de Silvina Batakis, pero otros creen que "Cristina Kirchner avanzará sobre el Gobierno sin miramientos, sea quien fuera el funcionario. Ya logró sacar a Guzmán, ahora sospechan que avanzará sobre el titular de Trabajo, Claudio Moroni".

“Hay un sector del Gobierno que cada minuto que pasa está más alejado y emite como si fuera opositor. El discurso repleto de barbaridades que dio Cristina el sábado fue básicamente un stand-up de la oposición, y la máxima expresión del enojo que tienen. Eso no va a cambiar. Con Batakis o quien sea, se va a quejar por cualquier cosa, porque su agenda está en Unidad Ciudadana y 2023”, dicen las fuentes.

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