Las jubilaciones, pensiones y la Asignación Universal por Hijo (AUH) aumentarán 6,68% a partir del 1 de septiembre, de acuerdo al nuevo régimen de movilidad. Sin embargo, a pesar del incremento los adultos mayores siguen desfasados del índice de inflación.

La medida se confirmó este martes con la publicación en el Boletín Oficial de la resolución 10 de la Secretaría de Seguridad Social.

De esta manera, al noveno mes del año los ingresos habrán aumentado nominalmente un 19,2%,luego del 5,71% aplicado en enero y del 5,69% de marzo. La jubilación mínima será de $8637 y la máxima, de $63.277. La Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), a la que se accede con 65 años y sin necesidad de aportes, quedará en $6909.

A su vez, también se elevarán un 6,68% los montos de los aportes previsionales de los trabajadores autónomos y el salario máximo para el cálculo de los aportes de los asalariados, que quedará en $97.637.

La de septiembre es la tercera suba para las jubilaciones y prestaciones sociales que se otorga utilizando la fórmula de movilidad aprobada a fines de 2017. El cálculo implica sumar el 70% de la variación trimestral del índice de precios al consumidor y el 30% de la evolución de los salarios según un índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE). En este caso, se considera lo ocurrido con esas variables entre los meses de enero y marzo últimos.

La siguiente recomposición se dará en el mes de diciembre. En ese caso, se observarán la inflación y los salarios del segundo trimestre del año. En ese período la inflación acumulada fue del 8,7% y, por tanto, ya se anticipa que el último ajuste de los ingresos será el más alto del año.

Sin embargo, no llegaría a compensar la inflación: los cálculos indican que la suba total acumulada rondaría entre 28% y 29%, en tanto que la última medición de expectativas entre consultoras y centros de estudios económicos publicada por el Banco Central arrojó que se espera un aumento promedio de los precios minoristas del 31,7% para todo 2018.

El poder adquisitivo de los jubilados continuará cayendo, sobre todo si se tienen en cuenta que las estimaciones mensuales hablan de una inflación del 35% para el cierre del año. De este modo, perderán hasta un 8% de la capacidad de gasto.

La jubilación mínima actual es de $ 8.096,30 y con el nuevo ajuste se elevará a $ 8.637,10, mientras que la máxima que era de $ 59.314,97 pasará a y $ 63.277,20.

En el caso de la AUH, que alcanza a unos 4,3 millones de niños y jóvenes de todo el país, el incremento sólo será de 105 pesos. Es decir que pasará de $ 1.578 a $ 1.683 por mes.

Pero si se tiene en cuenta la vieja fórmula con la cual se aplicaba el aumento la suba debió ser del 14,5% durante el primer semestre, es decir 2,73% más.

El porcentaje de desfasaje que tendrán los jubilados este año recién se va a recuperar el año que viene, con lo cual el impacto sobre su capacidad de gasto será vivenciado algunos meses más.

Fuente: La Nación.

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