Con un escenario difícil en términos de divisas y con la necesidad urgente de liquidar exportaciones, el ritmo de comercialización de la última cosecha de soja bajó y el Gobierno suma otro frente de preocupación para acumular reservas, ya que el complejo sojero es el que más dólares aporta al país.

El sector exportador remarcó que es el nivel más bajo de ventas de los últimos 20 años y aún restan por vender unas 29 millones de toneladas, que significan cerca de unos 14.000 millones de dólares a precio de exportación.

Gustavo Idígoras, presidente del Centro de Exportadores de Cereales y de la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara-CEC), vinculó el bajo nivel de ventas al faltante de gasoil que ya lleva 4 meses. Desde el sector habían propuesto aumentar el corte de biodiésel, algo que el Gobierno finalmente hizo, pero en menor medida de lo que reclamaban los exportadores.

Ahora hay retrasos de cosecha y el mes pasado hubo unas 600.000 mil toneladas de granos no ingresaron a los lugares de comercialización.

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Sumado a esta problemática estuvo el paro autoconvocado de transportistas, también por el faltante de gasoil que impacta en los precios de la energía y elevando el reclamo de una actualización de tarifas para los fletes de granos. Esta acción incluyó corte de rutas y bloqueo a los ingresos de los principales puertos de exportación de la Argentina.

Dólar, incertidumbre y posibles soluciones

Idígoras además señala que "nadie sabe cuánto va a valer el dólar y a que precio van a pagar los insumos los productores cuando tengan que vender soja para comprar sus insumos para la próxima siembra, y por lo tanto el ritmo de venta de los productores a los exportadores está muy reducido".

"Al día de hoy tendrían que haber entrado más de 4.500 camiones y entraron solamente 2.500, y la mayoría de maíz, cuando el mayor flujo debería ser de soja. Eso el Gobierno lo viene monitoreando y nos están pidiendo informes de situación”, continuó, en diálogo radial.

“Solamente nos reclaman (desde el Gobierno) información sobre cómo viene el ritmo de ventas y qué proyectamos. Necesitamos estabilidad de política macroeconómica y cambiaria. Como el Gobierno puede tener dificultades para garantizar eso, tendría que buscar algún tipo de estímulo o incentivos para que el productor vea condiciones para vender. Hoy hay un alto nivel de retenciones del 33% en la soja, que claramente lleva a que el dólar que hoy recibe el productor es de 70 pesos en relación al dólar oficial”, agregó.

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"Nadie sabe cuánto va a valer el dólar y a que precio van a pagar los insumos los productores cuando tengan que vender soja para comprar sus insumos para la próxima siembra", dijo Gustavo Idígoras.

"Nadie sabe cuánto va a valer el dólar y a que precio van a pagar los insumos los productores cuando tengan que vender soja para comprar sus insumos para la próxima siembra", dijo Gustavo Idígoras.

Por eso también apuntó que una solución temporal podría ser una baja de retenciones por tiempo determinado, aclarando que "si bien podría tener un sacrificio fiscal (...) la baja de retenciones podría ir por encima de una expectativa devaluatoria". "Éso posicionaría al productor en una situación de conveniencia para tener luego una capacidad de compra de insumos. Otras opciones podrían ser bonos fiscales para la compra de insumos o para luego descontar de ganancias”, expresó.

En referencia a las toneladas de soja que aún faltan comercializar en el mercado, Idígoras aclaró que "hay también una mala noticia, es desde hace unos días atrás los precios de la soja, el maíz y el trigo han vuelvo a los niveles de pre guerra. Es decir que ya no hay ningún efecto benéfico que había por el dicho conflicto”.

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