Por su parte, la defensa de Lucía solicitó 12 años de prisión para Sasso, bajo la la figura de "homicidio simple con dolo eventual". “Si a mí me preguntás qué calificación le doy a Federico Sasso le doy perpetua, pero me parece muy bien lo que pidieron dentro de lo que se puede y con las leyes que tenemos. Me parece muy justa”, sostuvo Borelli.

“Estoy luchando por la muerte de mi hija, para que un asesino al volante vaya preso, nada más. Mató una persona, tiene que ser para toda la vida”, enfatizó.

Para el fiscal, Sasso "sabía a ciencia cierta lo que podía ocurrir" y que durante el juicio vieron "un ánimo sin angustia ni reproche" en el acusado. "Había preparado su auto, lo había modificado porque es un adicto a la velocidad. Sasso recibió tres alertas distintas: en la previa se lo advirtieron, en el lugar del hecho metros antes de la curva de la calle Alberti y además dos de los amigos que iban en el auto se representaron el peligro que tenía la forma de conducir de Sasso", señaló.

Según Moure, el joven había consumido alcohol (ron y vino) y tenía "poca experiencia en el arte de manejar".

El 4 de junio del 2017 Sasso atropelló y mató a Bernaola en Alberti y la costa. Además, otros ocho jóvenes resultaron heridos. El hecho ocurrió cuando un grupo de jóvenes iban caminando por el paseo costero a la altura de Cabo Corrientes y fueron sorprendidos por un auto Renault Clio que se subió a la vereda a alta velocidad y los embistió.

Ese vehículo era conducido por Sasso, que en ese entonces tenía 19 años y circulaba alcoholizado. En un primer momento, el conductor intentó darse a la fuga pero al cabo de unos minutos volvió al lugar del hecho y los efectivos verificaron que tenía 1,23 miligramos de alcohol en sangre, más del doble de la cantidad permitida en ese momento por ley.

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