Liverpool se coronó campeón de la Liga de Campeones de Europa de fútbol al vencer, en la final inglesa, por 2 a 0 a Tottenham Hotspur, dirigido por el argentino Mauricio Pochettino,

El egipcio Mohamed Salah de penal y el belga Divock Origi marcaron los goles del encuentro que se jugó en el estadio Wanda Metropolitano, en Madrid, y arbitrado por el esloveno Damir Skomina.

Liverpool se puso en ventaja en el primer avance del partido, cuando un centro desde la izquierda del delantero senegalés Sadio Mané dio en el brazo extendido del volante francés Moussa Sissoko adentro del área.

El penal fue transformado en gol por Salah, con un remate fuerte y levemente hacia la izquierda del arquero francés Hugo Lloris, que se arrojó hacia el mismo lado pero no pudo interceptar el envío.

Tuvo otra chance clara Liverpool, con un disparo de media distancia del inglés Trent Alexander-Arnold que se fue junto al palo derecho del arco de Lloris.

El desarrollo fue parejo, con algo más de tenencia de Tottenham, pero el partido fue trabado y se hizo discreto.

En el complemento se adelantó algo más Tottenham, que avanzó con pelotazos largos y cambios de frente, y se expuso al contragolpe. Dentro de su intrascendencia Tottenham tuvo una buena chance cuando Dele Alli recibió del coreano Heung-Min Son, quiso colocar la pelota sobre el arquero pero Alisson atrapó sin problemas, y después el propio Alli -exigido- cabeceó otra vez arriba.

En una respuesta aislada Liverpool sentenció la historia, cuando Origi recibió la pelota en el sector izquierdo del área y venció a Lloris con un remate cruzado y bajo.

Liverpool ganó así su sexto título continental -la segunda en formato Champions, creada en la temporada 1992/93-, tras las conquistas en 1976/77 (a Borussia Monchengladbach), 1977/78 (a Brujas de Bélgica), 1980/81 (a Real Madrid), 1983/84 (a Roma) y 2004/05 (a Milan).

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