Cristina Fernández de Kirchner vivió un domingo especial. No solo porque se presenta como candidata a vicepresidenta por el Frente de Todos sino porque se conmemoran 9 años del fallecimiento de su marido, Néstor Kirchner.

Antes de emitir su voto, la expresidenta de la Nación pasó por el Mausoleo, donde descansan los restos de su compañero de vida. Si bien su presencia en la Escuela N° 19 Luis Piedrabuena, en Río Gallegos, estaba prevista para el mediodía; Cristina arribó una hora después.

En una jornada frío y ventosa, la líder kirchnerista lució una polera violeta, un sacón de lana con rombos en tonos beige y negro y un chalina blanca atada a su cuello. Mientras hacía la fila en la mesa 611 para votar (tenía 8 personas por delante) se mostró sonriente y sacó fotos y selfies con el público presente. Se abrazó y se besó con personas mayores, jóvenes y niños.

Tras presentar su DNI ante el presidentes de mesa, Cristina ingresó al cuarto oscuro a las 13.24. Un minuto después introdujo el sobre en la urna y luego de saludar uno a uno a los fiscales, se detuvo fugazmente a conversar con la prensa.

“Gracias a todos y todas por estar acá en este dia tan importante para la democracia y hacer el esfuerzo de venir a Río Gallegos para cubrir el evento. Chau, chau chicos, muchas gracias”, dijo y se retiró rápidamente del lugar.

Pero antes, protagonizó una perlita con la prensa. Fue cuando un periodista le pidió que le sostuviera su teléfono celular y así poder grabar sus palabras. “Si no lo hace a fin de mes no cobro”, bromeó el trabajador. Esa frase generó una expresión de resignación en la expresidenta, quien hizo todo lo posible para cumplir con la petición. Sin embargo, se excusó por si algo salía mal. “Lo mío no es el periodismo”, remarcó.

Está previsto que Cristina viaje desde Santa Cruz hacia Buenas Aires en un vuelo privado alrededor de las 18 horas para juntarse con los demás candidatos del Frente de Todos en el búnker del barrio porteño de Chacarita.

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