El juez Hugo Vitale, que esta semana rechazó la apertura del concurso de acreedores de la firma Oil Combustibles a Cristóbal López, supuestamente vendida a un grupo inversor pero sin autorización judicial, le concedió el recurso de apelación planteado por su abogado para que esa medida sea revisada por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial.

Así, una vez fundados los argumentos del recurso, aún no presentados en el expediente y para lo cual hay plazo hasta el lunes próximo, la causa pasará a la sala D de la Cámara de Apelaciones del fuero Comercial, integrada por los jueces Gerardo Vassallo, Pablo Heredia y Juan Garibotto. Es decir, la decisión de rechazarle la apertura del concurso de Oil aún no está firme.

Estos mismos camaristas ya intervinieron este año en el caso y su decisión, en el fondo, fue favorable a López, ya que revocaron la nulidad inicial que Vitale había dictado un año atrás respecto de la apertura del concurso que Oil había logrado abrir en la Justicia provincial del Chubut pese a tener su domicilio radicado en la Capital Federal. La causa terminó en los tribunales nacionales con asiento en Buenos Aires por decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Sin embargo, aquel fallo de estos camaristas fue revocado recientemente por la Corte, que intervino ante la apelación de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), el principal acreedor de Oil Combustibles. El organismo recaudador tenía verificado un crédito por poco más de 6 mil millones de pesos en el expediente pero la suma que ella reclama supera los 10 mil millones de pesos.

Se trata básicamente del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) que las 340 estaciones de servicio que pertenecían a Petrobras y adquiridas en 2011 por Oil Combustibles debieran haber transferido automáticamente a la AFIP cada vez que cargaba nafta o gasoil en los vehículos de sus clientes pero que sin embargo jamás ingresaron a las arcas públicas.

López fue beneficiado por un excepcional diferimiento de pagos autorizado por el último jefe de la AFIP durante el kirchnerismo, Ricardo Echegaray, y que fuera anulado el año pasado por su sucesor al asumir el gobierno del presidente Mauricio Macri, Alberto Abad. Esta modificación fue la que arguyó Oil para pedir la convocatoria judicial de sus acreedores. La empresa debe unos 11 mil millones de pesos.

A tono con los reclamos de los abogados de la AFIP, Vitale dijo esta semana que la presentación en concurso de acreedores de Oil Combustibles fue un "fraude a la ley" ya que no sólo fue hecha fuera de su jurisdicción sino que antes y aún después de acudir a la Justicia para remediar su supuesta "cesación de pagos" transfirió multimillonarias sumas de dinero a otras empresas del llamado Grupo Indalo que provocaron el vaciamiento de las arcas de la firma. Parte de ese dinero fue utilizado para comprar medios de comunicación en el segundo mandato de la ex presidenta y actual senadora Cristina Fernández de Kirchner.

Fuente: Clarín.

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