Por su particular composición, el agua de mar posee una gran cantidad de beneficios que están estudiados y contrastados por la ciencia. Este líquido que baña las costas contiene minerales y otros componentes orgánicos capaces de proporcionar sensaciones placenteras y soluciones efectivas para problemas comunes que se dan en el cuerpo o en la piel.

  • Compuestos químicos: los más comunes son el cloro, calcio, magnesio, potasio, sodio, bromo, estroncio, boro y flúor.
  • Oligoelementos en concentraciones infinitesimales como: hierro, cobre, magnesio, iodo o silicio.
  • En muchos casos contiene zooplacton y fitoplacton.

Esta es la principal fuente de riqueza del agua del mar, un compuesto enriquecido por el ecosistema que lo rodea y que, en contacto con nuestro cuerpo, puede ser tremendamente positivo.

Minerales cruciales para la salud

Los minerales que se encuentran en el agua del mar son esenciales para nuestro organismo. Uno de los beneficios del agua del mar para la salud de las personas reside aquí, ya que muchas enfermedades o afecciones se producen por una falta de este tipo de elementos en nuestro cuerpo o la insuficiencia de las dosis adecuadas.

La tensión arterial

Pese a que en este punto había numerosas dudas hace años, diversos estudios han podido concluir que el agua del mar no presenta ningún efecto negativo en la tensión arterial. Esto significa que las personas con este tipo de patologías van a poder beneficiarse de ello.

Aliada contra la fatiga

El gran aporte en magnesio de este líquido supone uno de los más notables beneficios del agua de mar. Es el responsable de aportar un buen equilibrio electrolítico, de mejorar la sensación en músculos o huesos y, finalmente, combatir la incidencia de la fatiga o el cansancio general. Un baño en la playa puede recargar las pilas de una forma muy literal.

La calidad de la piel

El agua de mar es muy valorada en el mundo cosmético, pues es capaz de hacer maravillas en el contacto con la piel. Más allá de lo meramente visual, este líquido tiene un conocido poder cicatrizante que ayudará a curar las heridas superficiales y, además, favorece la regeneración cutánea.

Para los huesos

La combinación del ejercicio físico con el agua del mar va a dar como resultado un fortalecimiento notable de la estructura ósea. Además, puede combatir con éxito los dolores en las articulaciones y en los músculos, siendo muy positiva para determinadas afecciones como la artrosis o los problemas circulatorios.

En la cocina

El agua de mar también se puede usar como sustituto del agua con sal a la hora de elaborar determinados platos, especialmente los mariscos y pescados. Esto nos regala platos mucho más naturales con sabores intensos.

Fuente: mundo deportivo.

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