En medio del anuncio de la suba de tasas de la FED de Estados Unidos, lo que representa un contexto adverso para los mercados emergentes y los activos con mayor volatilidad, los bonos argentinos se encuentran entre los más baratos del mundo.

Los precios de los títulos soberanos dejan ver que el país atraviesa procesos de reestructuración de deuda, mientras el Riesgo País está rozando máximos desde el canje con bonistas privados de 2020.

Los bonos argentinos en dólares cayeron en casi todas las jornadas del incipiente 2022. Algunos activos como los bonares, AL30 y AL35, o el global GD35, arrojan paridades por debajo del 30% en comparación con el valor técnico al momento de su emisión.

Según indicaron por parte de Portfolio Personal Inversiones, "el precio promedio ponderado volvió a los niveles mínimos post restructuración. El indicador se ubicó (el martes) en u$s30.73. La curva profundizó su pendiente negativa y la tasa promedio superó el 21% por primera vez desde que debutaron los nuevos títulos"

Así, los bonos de Argentina están entre los más riesgosos del planeta, solo superados por Venezuela, Líbano, Sri Lanka y Zambia. Sin embargo, los bonos nacionales están muy lejos de los elevados rendimientos que arrojan los bonos de Venezuela y Líbano.

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Negociación con el FMI

Uno de los motivos que desencadenó el derrumbe de los títulos argentinos es la incertidumbre que gira en torno a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reestructurar la deuda de 44.000 millones de dólares que el país tiene con el organismo. Las principales diferencias entre el Gobierno y el FMI radican en los tiempos en que debe realizarse un ajuste fiscal.

La propuesta del Gobierno es reducir el déficit fiscal gradualmente para llegar a un equilibrio en 2027 con un repunte de la actividad económica y la recaudación como principales motores. Pero desde el Fondo pretenden que el país haga un ajuste más agresivo para lograr ese equilibrio en menor tiempo.

El Gobierno está en una misión contrarreloj, ya que en marzo se debe pagar otro vencimiento por cerca de 3.000 millones de dólares, y el cometido de la administración de Alberto Fernández, junto con el equipo económico a cargo del ministro Martín Guzmán, es lograr cerrar un acuerdo antes de ese momento.

En medio de este escenario, el canciller, Santiago Cafiero, se reunió con el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, para lograr el apoyo de la Casa Blanca en la negociación con la entidad financiera, algo que desde la Casa Rosada celebraron como avances en la relación entre ambos países. Sin embargo, Estados Unidos pide una "política económica sólida que devuelva el crecimiento económico al país".

Suba de tasas de la FED

La situación para el país no mejora, ya que el escenario económico mundial es contrario a las necesidades argentinas, cuando los mercados advierten que la FED de Estados Unidos tendrá que subir las tasas 4 ó 5 veces durante 2022 y con mayor velocidad que lo esperado.

Por eso es que los bonos norteamericanos a 10 años, con un rendimiento del 1,86% sufrieron una caída en su precio, aunque su rendimiento es el máximo en dos años, lo que empuja a los bonos emitidos por países con economías frágiles a levantar sus rentabilidades.

Finalizando el balance, el Riesgo País, según las mediciones de J.P. Morgan, roza las 1.900 unidades; el máximo nivel desde la reestructuración posterior al primer embate de la pandemia.

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